Articulos sobre la economía Mexicana
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Mas Crecimiento y Menos Inflacion

marzo 19th, 2013 | Posted by Jonathan Heath in Pulso Económico | Pulso Económico (Reforma) - (Comentarios desactivados en Mas Crecimiento y Menos Inflacion)

Una de las aspiraciones principales del país es crecer más y en forma sostenida.  Por múltiples razones, México ha crecido muy por debajo de su potencial en las últimas décadas, a tal grado que hemos ocupado prácticamente las últimas posiciones dentro de las economías principales de América Latina.  Peor aún, el crecimiento promedio anual ha marcado una clara tendencia a la baja en los últimos tres sexenios.  Por lo mismo, el gobierno entrante y el propio sector privado han puesto como prioridad recuperar la capacidad de crecimiento.  Han surgido movimientos sociales como el de “México ¿Cómo Vamos? que han puesto como meta explícita crecimiento sostenido del PIB por encima de 6%.

México sufrió grandes brotes de inestabilidad en las décadas de los setentas, ochentas y noventas, en detrimento del poder adquisitivo de la población.  Las altas tasas de inflación perjudicaron al propio crecimiento económico y culminaron en masivas devaluaciones que buscaban corregir los grandes desequilibrios.  Aunque la inflación bajó notablemente la década pasada y ahora registra niveles promedios cercanos al 4%, la población todavía percibe al incremento generalizado de precios como problema mayor.  Los aumentos constantes en precios muy visibles como la gasolina y los alimentos son percibidos como la pauta general de la inflación, lo que le ha restado credibilidad al Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).  A pesar de que el Banco de México presuma una tasa de inflación subyacente por debajo de 3%, el objetivo puntual de alcanzar una tasa de inflación general de 3% no se ha alcanzado.

México quiere y requiere más crecimiento y menos inflación como pilares para apuntalar menos desempleo, mayor igualdad, menor pobreza y más bienestar social para la población.  Obviamente, los caminos incluyen el impulso de la productividad, estimular la inversión, instrumentar políticas públicas que contribuyen al crecimiento, fortalecer los derechos de propiedad y edificar un estado de derecho mucho más sólido.  No obstante, también se necesitan estadísticas económicas actualizadas.

Resulta medio irónico que lo más seguro es que el Producto Interno Bruto crece a tasas mayores de lo que se registra, al igual de que la inflación es probablemente menor a la que se calcula.  La razón es que la modernización de la sociedad, la incorporación de nuevas tecnologías y la adaptación de nuevos patrones de consumo, implican que el crecimiento económico sea mayor en ciertos sectores que cada vez aportan más al crecimiento, mientras que es menor en los sectores más tradicionales.  Esto implica que la actualización de las cuentas nacionales para incorporar estos cambios es fundamental, ya que de lo contrario estaremos midiendo menos crecimiento de lo que realmente tenemos.

Las cuentas nacionales actuales tienen como base al 2003, lo que refleja una estructura económica de hace diez años.  Por ejemplo, en esta última década los mexicanos consumen más servicios y compran más aparatos de telecomunicación que antes.  Sin embargo, la estructura de las cuentas nacionales no se ha modificado para reflejar estos cambios.  En agosto de este año, el INEGI actualizará sus cuentas para cambiar el año base a 2008.  El resultado seguramente reflejará mayores tasas de crecimiento en los años anteriores y capturará un mayor crecimiento hacia delante.

Igual sucede con el INPC, que actualmente utiliza el patrón de gasto de los hogares de la ENIGH 2008.  A partir de abril el INEGI actualizará las ponderaciones de los precios dentro de la canasta de bienes y servicios que utiliza para medir la inflación, para incorporar los cambios reflejados en la ENIGH 2010.  El INPC se ha actualizado seis veces desde su introducción en 1968, pero esta será la primera vez que no se aplica cambio de base, modificaciones a los genéricos o ampliaciones de cobertura y cotizaciones.

La actualización del INPC otorgará mayor ponderación a los servicios y menor peso a las mercancías y a los genéricos no subyacentes.  Dado que hemos observado menor aumento de precios en los servicios y mayores aumentos en las mercancías alimenticias y los energéticos (no subyacentes), es casi un hecho de que las tasas de inflación de abril en adelante serán menores a la medición con los ponderadores anteriores.  Mediante un ejercicio simple, si utilizamos los ponderadores nuevos para los subíndices de mercancías, servicios y no subyacente, la inflación de 2012 hubiera sido 3.51% en vez del 3.57% reportado.  Es muy probable que el ejercicio completo refleje todavía una disminución mayor.

La respuesta para obtener mayor crecimiento y menor inflación no radica en la modificación de estos indicadores.  Sin embargo, su actualización oportuna brindará resultados más cercanos a la realidad.  No se debe considerar estos cambios como manipulaciones oportunistas simplemente para obtener mejores resultados, sino un esfuerzo sensato en mejorar nuestras mediciones, que necesariamente reflejarán que el crecimiento económico es un poco mayor al que pensábamos y la inflación ligeramente menor al que percibimos.

La Economía a los 100 Días

marzo 13th, 2013 | Posted by Jonathan Heath in Pulso Económico | Pulso Económico (Reforma) - (Comentarios desactivados en La Economía a los 100 Días)

El arranque del sexenio ha sido muy prometedor.  Las esperanzas se encendieron con el Pacto por México, un gran acuerdo entre todos los partidos políticos para poner al país primero y relegar las diferencias políticas que nos estancaron en años anteriores.  En sus primeros 100 días, parece ser que Enrique Peña Nieto ha hecho más que Felipe Calderón en seis años. Ya tenemos las primeras reformas laboral y educativa, mientras que ya se presentó la reforma de telecomunicaciones.  Todo indica que muy pronto se presentarán las reformas de mayor impacto, la fiscal y la energética.

Lo que ha mostrado el nuevo presidente son grandes habilidades de negociación y conciliación, a tal grado que hay un optimismo renovado que no se veía en mucho tiempo.  El extranjero nos ve con buenos ojos y nos sitúa en los primeros lugares de los países más prometedores.  Localmente, el optimismo es más cauteloso ya que sabemos que el camino a recorrer no es tan fácil.  En otras ocasiones hemos experimentado grandes esperanzas para después sentirnos defraudados y frustrados.

No obstante, el buen comienzo se concentra en lo político.  La actividad económica está en una fase de desaceleración peligrosa que empezó a mediados del año pasado.  Los primeros indicadores económicos disponibles para enero y febrero sugieren que este trimestre será el de más bajo crecimiento de los últimos tres años.  Nuestro motor principal de crecimiento, las exportaciones no petroleras, tuvieron un desempeño muy pobre en diciembre y enero, mientras que las cifras de producción automotriz de febrero apuntan a otro mes apático.  La producción manufacturera de enero avanzó tan sólo 0.05% respecto al mes anterior y su crecimiento anual apenas registra 2.0%.  En marzo se presentará el fenómeno de la Semana Santa, del cual estaremos comparando el mes con menos días laborales con el del año pasado con más (ya que la Semana Santa en 2012 fue en abril).

Habrá que tener cuidado.  Al mes que Ernesto Zedillo tomó posesión la economía se derrumbó.  Cuando fueron las elecciones de 2000 la economía venía creciendo a un ritmo de 7%, pero seis meses más tarde cuando llegó Vicente Fox a la presidencia, la economía entró en recesión.  El mejor año de crecimiento del sexenio fue el último, 2006, justo cuando ganó Felipe Calderón.  Sin embargo, empezó su primero año con una fuerte desaceleración y para 2008 la economía entró de nuevo en recesión.  De una forma u otra, parece persistir la maldición de las crisis sexenales.

La prensa internacional señala el buen crecimiento económico de México, que ha promediado 4.4% en los últimos tres años cuando la mayor parte del mundo desarrollado está en recesión (Europa) o creciendo muy por debajo de su potencial (Estados Unidos).  Si bien el crecimiento no es de lo mejores de los países emergentes, México se ha ubicado por encima del promedio de América Latina.  Sin embargo, la desaceleración de los últimos trimestres y el estancamiento del primero del año no se mencionan en los artículos.

A pesar de todo, es muy probable que la actividad económica empezará a reponerse a partir del segundo trimestre del año.  En buena medida, nuestro destino depende de la evolución del mundo desarrollado en general y de la economía norteamericana en particular.  El balance de los indicadores económicos de Estados Unidos ha sido positivo en los últimos meses y es muy probable que tenga mejor desempeño este año.  Incluso, varias instituciones financieras han revisado al alza sus proyecciones de crecimiento de nuestro país vecino para 2013.  Aunque Estados Unidos todavía enfrenta dificultades políticas en torno a posibles recortes en el gasto público, nadie anticipa un escenario recesivo.

Internamente, el gobierno ha realizado acciones que deberían apuntalar el crecimiento económico.  Las reformas aprobadas y las que pronto se presentarán, reforzarán la confianza de los productores y deberían fortalecer la inversión.  Aunque no queda claro cuál podrá ser su contribución final al crecimiento económico, la decisión de política monetaria de reducir en 50 puntos la tasa de fondeo se llevó a cabo en el momento adecuado.

La pregunta obligada es si estas acciones serán suficientes para estimular el crecimiento y así asegurar que la desaceleración actual se revierta.  Existen actualmente muchos retos políticos, pero por lo pronto el crecimiento económico es el más importante y urgente de todos.  Con crecimiento será mucho más fácil resolver la larga lista de pendientes.