El Reporte Laboral

El pasado viernes 13 de mayo, el INEGI dio a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupaci贸n y Empleo (ENOE) en su entrega trimestral. Los datos que reporta para el primer trimestre son muy interesantes. Sin embargo, antes de comentar cifras, perm铆tame mi queja tradicional sobre lo mal escrito que est谩 el bolet铆n de prensa. Todos sabemos que el indicador m谩s significante de este informe es la tasa de desempleo. No hubo ni un solo medio que report贸 alguna otra tasa primero, pues es obvio su importancia. Pero si leen ustedes el bolet铆n, encontrar谩n que ni siquiera se menciona en la primera p谩gina. Habla primero de la poblaci贸n econ贸micamente activa y de la poblaci贸n ocupada, cifras irrelevantes (en t茅rminos relativos) ante el inter茅s del p煤blico. Nunca he entendido, no entiendo y no entender茅 por qu茅 el INEGI insiste en esta manipulaci贸n tan tonta. En fin鈥

De entrada, hay muy buenas noticias, pues la tasa de desempleo abierto nacional baj贸 a 4.21 por ciento, la m谩s baja para un trimestre desde el tercero de 2008, es decir, desde la gran recesi贸n de 2008-2009. Tambi茅n, la tasa de subempleo, que contabiliza las personas que no han logrado encontrar un trabajo de tiempo completo, baj贸 a 8.02 por ciento, que es una de las tasas m谩s bajas observadas en los 煤ltimos seis a帽os. Finalmente, la tasa de desempleo disfrazado, que contempla los desempleados inactivos (que forman parte de la poblaci贸n econ贸micamente no activa, pero disponibles para trabajar), disminuy贸 a 16.49 por ciento de la PENA, tambi茅n una de las tasas m谩s bajas observadas en estos a帽os. Lo que todav铆a no reporta el INEGI (aunque los datos all铆 est谩n) es la brecha laboral, que es la suma de estas tres categor铆as como porcentaje de la fuerza laboral potencial.

En octubre de 2013, la Conferencia Internacional de Estad铆sticos de Trabajo adopt贸 formalmente las definiciones de fuerza laboral potencial (FLP) y brecha laboral. La primera es la suma a la fuerza laboral tradicional (la poblaci贸n econ贸micamente activa) a los desempleados no activos (desempleo disfrazado), que se utiliza como denominador. Si expresamos el desempleo abierto, el subempleo y el desempleo disfrazado como porcentaje de la FLP, resulta que el desempleo tradicional es 3.6 por ciento (en vez de 4.0), el subempleo es 6.8 (en vez de 8.0) y el desempleo disfrazado es 10.2 (en vez de 16.5). Disminuyen las tres tasas ya que el denominador es m谩s amplio, pero nos permite sumar las tres tasas para obtener la brecha laboral, que en el primer trimestre de 2016 disminuye a 20.7 por ciento, la m谩s baja desde el 煤ltimo trimestre de 2008. Como quien dice, el panorama laboral regresa finalmente a niveles observados antes de iniciar la gran recesi贸n.

La otra noticia interesante que sale de la ENOE, pero que tampoco lo reporte el INEGI expl铆citamente, es el ingreso promedio de los empleados y la masa salarial. Para construir estos indicadores tenemos que buscar en las partes m谩s ocultas de la encuesta, ya que no se reporta en el Banco de Informaci贸n Econ贸mica (BIE). Hay que buscar 鈥渆ncuestas en hogares鈥 en el tabulador de 鈥渇uente/proyecto鈥, para buscar los 鈥渋ndicadores estrat茅gicos鈥 en la ENOE. All铆 se tiene que descargar el archivo del primer trimestre de 2016 y ver los datos de 鈥渉oras trabajadas a la semana鈥 (rengl贸n 252) y 鈥渋ngresos por hora trabajada鈥 (rengl贸n 255) para obtener los ingresos por semana promedio del trimestre. Lo podemos deflactar por el INPC para obtener los datos en t茅rminos reales. Encontramos que el ingreso promedio real aument贸 0.7 por ciento respecto al trimestre anterior y 1.7 por ciento respecto al mismo trimestre del a帽o anterior.

Si vemos ahora el empleo remunerado (rengl贸n 46 menos rengl贸n 52), encontramos que aument贸 0.9 por ciento respecto al trimestre anterior y 2.3 por ciento en un a帽o. Ahora, si multiplicamos el empleo remunerado por el ingreso promedio real, obtenemos la masa salarial real, posiblemente el indicador m谩s relevante que tiene el INEGI sobre ingresos. Resulta que creci贸 1.6 por ciento respecto al 煤ltimo trimestre de 2015 y 4.1 por ciento respecto al primero del mismo a帽o. Hemos buscado explicaciones para entender porqu茅 el consumo de las familias aument贸 el a帽o pasado despu茅s de varios a帽os de estancamiento. En 2013 la masa salarial real solo creci贸 0.5 por ciento y en 2014 disminuy贸 4.1 por ciento, mientras que en 2015 aument贸 4.1 por ciento. Aunque todav铆a estamos por debajo de los niveles alcanzados en 2007, hubo una recuperaci贸n importante el a帽o pasado, que se mantiene en el primer trimestre de 2016.

Ante la racha de tantas malas noticias, por lo menos algo refrescante.

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