El Sexenio II

La semana pasada empezamos a comentar algunos resultados de la administraci贸n actual en materia econ贸mica. Dijimos que sobresale el hecho de que 茅ste ser谩 el primer sexenio desde 1980 (antes no tenemos datos) en el que no hubo recesi贸n, sin embargo, va a terminar como el segundo peor (en t茅rminos del crecimiento promedio anual) para cualquier gobierno priista (por lo menos desde L谩zaro C谩rdenas cuando empezaron los sexenios). Esta aton铆a se explica por la baja en la producci贸n petrolera, el estancamiento del valor agregado del gasto p煤blico y el bajo crecimiento de la inversi贸n privada. Esto 煤ltimo a pesar de las famosas reformas estructurales que se aprobaron a principios del sexenio.

El desplome en la producci贸n petrolero llev贸 consigo una disminuci贸n paulatina en los ingresos por derechos de exportaci贸n de petr贸leo. Afortunadamente (para el gobierno), se aprob贸 una reforma tributaria que aument贸 la recaudaci贸n tributaria, que neutraliz贸 la ca铆da en los ingresos no tributarios. Sin embargo, el gobierno increment贸 significativamente el gasto p煤blico de tal forma que mantuvo un d茅ficit fiscal abultado (especialmente en los primeros cuatro a帽os) y la deuda p煤blica (como porcentaje del PIB) creci贸 enormemente. Al final del sexenio de Fox la deuda p煤blica se ubicaba alrededor del 27 por ciento del PIB; para 2016 se acerc贸 al 50 por ciento. El nivel del gasto p煤blico ejercido en 2016 registr贸 un m谩ximo hist贸rico. Es dif铆cil entender ahora las preocupaciones mostradas por un supuesto populismo que ejercer铆a el candidato presidencial que va arriba de las encuestas, sin una cr铆tica correspondiente a la pol铆tica de gasto de este sexenio.

Las cuentas fiscales que publica la Secretar铆a de Hacienda cada mes muestran claramente el incremento desmedido en el gasto p煤blico ejercido a lo largo del sexenio. Resalta (entre muchas otras cosas) la brecha cada vez m谩s grande entre el gasto aprobado y el ejercido. Los n煤meros est谩n bien estudiados y disponibles en los trabajos anal铆ticos de la ONG, M茅xico Eval煤a. Pero por otro lado, tenemos las cuentas nacionales que elabora el INEGI, que calcula el valor agregado del gasto p煤blico, es decir, la contribuci贸n del gasto p煤blico al PIB. Para esto, tenemos que recordar que el consumo de gobierno y la inversi贸n p煤blica son componentes, por el lado del gasto, del PIB. La tarea del INEGI es analizar el gasto p煤blico para ver si es una simple transferencia (y no valor agregado), o bien si le agrega valor a la producci贸n interna del pa铆s. Lo sorprendente es que el gasto p煤blico hist贸ricamente elevado no contiene mucho valor, es decir, es ineficiente en cuanto a su contribuci贸n al crecimiento econ贸mico. En otras palabras, nunca hab铆amos visto un gobierno gastar tanto sin producir tanto. La ineficiencia creciente del gasto p煤blico es casi por si misma, la tragedia m谩s grande de este sexenio.

Si analizamos el gasto p煤blico, encontramos que mucho se ha dirigido a programas sociales, dirigidos a combatir la pobreza. Sin embargo, Coneval nos dice que la gran mayor铆a de estos programas no funcionan y no han contribuido a un verdadero abatimiento de la pobreza. Pero si el gobierno gasta montos hist贸ricos que no tienen valor agregado y no contribuyen a la reducci贸n de la pobreza, 驴c贸mo justifica que los ciudadanos les estemos entregando una parte sustancial de nuestro patrimonio? Si hubiera justicia, deber铆amos someter al 100 por ciento de los funcionarios p煤blicos de esta administraci贸n a un escrutinio exhaustivo de sus cuentas bancarias, propiedades y riqueza acumulada.

Tambi茅n se le ha criticado mucho a este gobierno por haber producido el a帽o (2017) con mayor inflaci贸n de los 煤ltimos 17 a帽os. Sin embargo, r谩pidamente nos olvida que tambi茅n se logr贸 el a帽o (2015) con la menor inflaci贸n en toda la historia del INPC. De hecho, la inflaci贸n promedio de los cinco a帽os de este sexenio (3.87 por ciento) es la m谩s baja de cualquier sexenio desde que existe el INPC y es el primer sexenio en lograr una tasa promedio por debajo del rango superior de variabilidad del objetivo de inflaci贸n del Banco de M茅xico. Aqu铆 el m茅rito principal es de Banxico. Sin embargo, tambi茅n habremos de reconocer a Carlos Salinas quien reform贸 la Constituci贸n en 1993 y a todos los gobiernos subsecuentes que han respetado la dichosa autonom铆a de ese instituto.

Seguiremos comentando鈥

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