La Brecha Laboral

Recientemente, el Buro Nacional de Investigaci贸n Econ贸mica (NBER) de Estados Unidos public贸 un art铆culo escrito por David Blanchflower y Andrew Levin sobre la aton铆a del mercado laboral y sus implicaciones para la pol铆tica monetaria. En el art铆culo, los autores desarrollan un concepto m谩s amplio que la tasa de desempleo abierto para caracterizar lo que llaman la brecha laboral. B谩sicamente consiste en sumar el desempleo abierto, el subempleo (los que trabajan menos horas por razones de mercado) y el desempleo disfrazado (los no ocupados disponibles para trabajar pero que no buscan activamente empleo). Concluyen que es un concepto m谩s robusto para medir la insuficiencia de trabajo en el mercado laboral.

La Encuesta Nacional de Ocupaci贸n y Empleo (ENOE) del INEGI contiene todos los datos necesarios para calcular la brecha laboral para el caso de M茅xico. Por ejemplo, la ENOE reporta 2.285 millones de desempleados en el 煤ltimo trimestre de 2014, 3.974 millones de subempleados y 5.835 millones de desempleados disfrazados. La tasa de desempleo abierto del 煤ltimo trimestre de 2014 fue 4.38 por ciento, la tasa de subempleo fue 7.98 por ciento y la tasa de desempleo disfrazado (o desempleo pasivo) fue 16.48 por ciento. Si sum谩ramos los tres porcentajes obtendr铆amos 28.84 por ciento, sin embargo, no son tasas que se puedan sumar ya que cada una tiene un denominador diferente. La tasa de desempleo es el porcentaje de la Poblaci贸n Econ贸micamente Activa (PEA) que no tiene ocupaci贸n; la tasa de subempleo es la parte de la Poblaci贸n Ocupada (PO) que trabaja menos horas a la semana; mientras que la tasa de desempleo disfrazado es la parte proporcional de la Poblaci贸n No Econ贸micamente Activa (PNEA) que est谩 disponible para trabajar.

Para sumar los tres componentes tenemos que partir de un denominador com煤n, que ser铆a la Fuerza Laboral Potencial (FLP), que incluye no s贸lo la PEA sino tambi茅n la PNEA Disponible (PNEAD). Mientras que la PEA representa 59.54 por ciento de la poblaci贸n en edad de trabajar (15 a帽os y mayores), la FLP abarca 66.21 por ciento, es decir, la FLP es mayor a la PEA normal, ya que le agregamos 6.67 por ciento m谩s de la poblaci贸n en edad de trabajar que es econ贸micamente pasiva pero disponible para laborar. Las tres tasas, ahora todas expresadas como porcentaje de la FLP son 3.94 por ciento (desempleo activo), 6.86 por ciento (subempleo) y 10.07 por ciento (desempleo pasivo), lo que ahora s铆 da una tasa de 20.87 por ciento, lo que podemos llamar la brecha laboral. En t茅rminos muy generales, vemos que alrededor de 19 por ciento de la brecha laboral lo constituye el desempleo tradicional, 33 por ciento el subempleo (cerca de una tercera parte) y 48 por ciento el desempleo disfrazado (casi la mitad).

Si tomamos mediados de 2009 como el momento en que arranca la recuperaci贸n posterior a la gran recesi贸n de 2008-2009, encontramos que la brecha laboral muestra una tendencia a la baja de 0.08 por ciento por trimestre (a partir de 23.3 por ciento en el tercer trimestre de 2009). Los componentes de desempleo, tanto activo como pasivo, disminuyen 0.03 por ciento por periodo (arrancando de 4.95 por ciento y 10.84 por ciento, respectivamente), mientras que el subempleo cae 0.02 puntos porcentuales por trimestre (desde 7.47 por ciento).

El concepto de la fuerza laboral potencial es interesante, ya que excluye la condici贸n de que una persona sin trabajo tiene que esta activamente en b煤squeda de un empleo para considerarla como 鈥渄esempleado鈥. Aunque no todos, pero una buena parte de la PNEA disponible para trabajar son personas que quiz谩s en un momento buscaron trabajo pero al no encontrarlo dejaron su b煤squeda (desmotivados o frustrados), o bien, personas con discapacidad (o capacidades diferentes como ahora se estila decir) que no buscan en forma activa una oportunidad porque piensan que simplemente no existen posibilidades de encontrar alg煤n empleo que se adapte a sus necesidades.

La brecha laboral tambi茅n es una noci贸n 煤til, aunque habr铆a que ajustar el componente del subempleo para solo integrar las horas a la semana que no trabajan (por razones de mercado). No se le puede dar el mismo peso a un desempleado abierto (cero horas de trabajo a la semana) a una persona que labora 30 horas, o bien a otro que se ocupa por 10. Tambi茅n habr铆a que considerar una distinci贸n para las personas que viven del autoconsumo o subsistencia agr铆cola, ya que realmente no participan en el mercado laboral (no como empleado ni como desempleado). 驴Cu谩l ser谩 la opini贸n del INEGI?

3 comentarios en “La Brecha Laboral”

  1. Jonathan: Estoy totalmente con la necesidad y utilidad del concepto de fuerza laboral potencial. Anduvimos muy cerca de 茅l cundo se elabor贸 el 芦Informe sobre el problema del empleo禄 para la presidencia de la rep煤blica en 1974. Habr铆a que trabajarlo junto con la tasa de crecimiento potencial de la econom铆a a mediano plazo.
    Saludos, FJ Alejo

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