La Guerra Comercial de Trump

Es un hecho b谩sicamente incontrovertible que ning煤n pa铆s gana en una guerra comercial. Los consumidores siempre son los que m谩s pierden, mientras los efectos netos en las industrias involucradas son p茅rdidas de empleo y disminuciones en el PIB. Despu茅s de d茅cadas de experiencias negativas, 25 pa铆ses acordaron en 1947 el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio, conocido como el GATT, como una medida preventiva de guerras comerciales. El crecimiento acelerado y sostenido de los sesenta se debi贸 fundamentalmente a las continuas reducciones de aranceles motivadas por este acuerdo. En 1994, los ya 75 pa铆ses miembros, fundaron la Organizaci贸n Mundial de Comercio (OMC), que hoy abarca m谩s de 160 pa铆ses que representan el 98 por ciento del comercio, mientras que m谩s de 20 pa铆ses adicionales han mostrado inter茅s por adherirse a la organizaci贸n. La finalidad primordial de la OMC es abrir el comercio en beneficio de todos, evitando los efectos negativos de guerras comerciales.

Estados Unidos fue miembro fundador del GATT y de la OMC, siendo tradicionalmente uno de los pa铆ses que m谩s ha promovido el libre comercio, como consecuencia de sus amplias experiencias negativas. Uno de los ejemplos m谩s famosos fue la ley Smoot-Hawley de 1930, que aument贸 los aranceles del pa铆s en un promedio de 20 por ciento. El Congreso de Estados Unidos aprob贸 la ley cuando empezaba la Gran Depresi贸n, en medio de una demanda agregada de por s铆 deprimida. Al incrementar el costo de muchos bienes, disminuy贸 a煤n m谩s la demanda y provoc贸 consecuencias contrarias a las intenciones originales. La respuesta de la mayor铆a de los pa铆ses fue la devaluaci贸n de sus monedas y la imposici贸n de medidas rec铆procas. Al desplomarse el comercio mundial, esta medida no solo profundiz贸 la Gran Depresi贸n, sino que adem谩s la prolong贸.

Otro ejemplo tambi茅n muy conocido y mucho m谩s reciente, fue cuando el Presidente George Bush (hijo) aument贸 los aranceles para la importaci贸n del acero en 2002. M煤ltiples estudios han concluido que tuvo impactos negativos en el PIB, los salarios reales y en el retorno de capital de los inversionistas en Estados Unidos. El Instituto Peterson de Econom铆a Internacional estim贸 que los aranceles de Bush costaron alrededor de 400 mil d贸lares por cada empleo directo que logr贸 salvar. Al final de cuentas, la OMC declar贸 que la medida era ilegal, por lo que la medida fue revertida.

Si existe tanta experiencia negativa al respecto, 驴por qu茅 Trump ha iniciado esta guerra comercial? El problema radica en que Trump tiene una manera muy peculiar de interpretar los eventos econ贸micos. Es comparable con el fen贸meno de la hiperinflaci贸n, causada (sin lugar a duda) por la impresi贸n excesiva de billetes por un gobierno. Si existe tanta evidencia al respecto, 驴por qu茅 gobiernos vuelven a cometer el mismo error? Los dos casos sobresalientes de la 煤ltima d茅cada son Zimbabue y Venezuela. En el caso de Trump, 茅l piensa que las guerras comerciales son 鈥渂uenas y f谩ciles de ganar鈥, ignorando toda la evidencia contraria. Equipara un d茅ficit comercial como un pa铆s perdedor, similar a una empresa con p茅rdidas, sin poder comprender que el comercio exterior no es un juego de suma cero, sino que todos suelen salir ganando. Pero peor a煤n, su razonamiento lo llevar a instrumentar medidas lesivas para todos con tal de reducir el d茅ficit que tiene su pa铆s con el resto del mundo, sin vislumbrar que los aranceles m谩s elevados no van a funcionar. Primero, por que los dem谩s pa铆ses tomar谩n medidas reciprocas y segundo, porque un d茅ficit comercial es consecuencia de una falta de ahorro interno de un pa铆s. Mientras que el ahorro de las familias en Estados Unidos no cambie, el pa铆s mantendr谩 una posici贸n deficitaria con los pa铆ses con que comercializa.

Al final de cuentas, Trump es un bully que utiliza su posici贸n de fuerza para ganar negociaciones. El problema es que esta estrategia no va a funcionar en el 谩mbito pol铆tico econ贸mico mundial. Va a infringir m谩s da帽o, menos crecimiento, m谩s desempleo y muy probablemente, llevar谩 al mundo a una nueva crisis. Todos tenemos que perder, unos m谩s y otros menos. Desafortunadamente, M茅xico est谩 en la lista de los que m谩s pudi茅ramos perder.

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