Articulos sobre la economía Mexicana
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Ya calificamos a Meade y Videgaray como candidatos potenciales con base en una lista de diez características que debería tener un gobernador ideal del Banco de México (Reforma, 5 de julio). Ahora toca a Alejandro Díaz de León, actual Subgobernador del Banco. Cuando fue nombrado miembro de la Junta, muchos analistas especularon que su llegada era para eventualmente sustituir a Agustín Carstens. Sin embargo, creo que nunca fue parte de la lista que EPN tiene bajo consideración.

Al igual que los candidatos anteriores, Alejandro cumple con los requisitos legales que marca la Ley. Es mexicano por nacimiento sin otra nacionalidad, no tiene más de 65 años cumplidos (tiene 47 años), goza de reconocida competencia en materia financiera y ha ocupado cargos de alto nivel relevantes por más de cinco años. Ha desempeñado varios puestos en sus 16 años que pasó en el Banco de México, fue Vocal Ejecutivo en PENSIONISSSTE, titular de Crédito Público en SHCP, Director General de Bancomext y ahora, Subgobernador del Banco de México desde el primero de enero de este año. En cuanto a su evaluación de las diez características que buscamos:

1.- Es economista de profesión (ITAM) con maestría en Administración Pública y Privada del School of Management de la Universidad de Yale. Aunque no tiene estudios doctorales y su posgrado no es en economía, muchos de los conocimientos necesarios los ha adquirido con experiencia (calificación 9).

2.-  Su formación es ortodoxa, al estudiar en el ITAM y en Yale, universidad de alto prestigio de Estados Unidos. Fue excelente estudiante, ya que obtuvo mención honorífica y premio por excelencia académica (calificación 10).

3.- Tiene amplia experiencia en funciones alrededor del banco central, como analista del mercado de valores, del sistema financiero, de análisis macrofinanciero y macroeconómico y finalmente como Director de Estudios Económicos en áreas de estabilidad bancaria, productos y estadísticas financieras, así como en inflación. En adición, tiene experiencia en financiamiento público y en el sistema financiero (calificación 10).

4.- Tiene amplio conocimiento de mercados, tanto nacionales como internacionales y domina la interrelación entre la estabilidad financiera y la tradicional estabilidad monetaria. Negoció varias colocaciones de deuda y diseño operaciones ventajosas para disminuir perfiles y costos de deuda. (calificación 10).

5-. Aunque ha mostrado tener cierta capacidad de liderazgo por los puestos que ha ejercido, no queda claro que tenga el carácter fuerte e independiente necesario para el puesto. Algunos alegan (aunque nunca se sabe bien por falta de transparencia en las minutas), que sus votaciones en las Juntas de Gobierno casi siempre son de un sí incondicional a favor del Gobernador. Pero lo más importante es la duda de si tendrá la capacidad y habilidad para tomar decisiones aisladas de los intereses políticos (calificación 6).

6.- No es político ni miembro de algún partido político. No hay mostrado preferencias abiertas por algún partido o político en funciones. No obstante, ha mostrado ser hasta ahora un soldado, que sirve al jefe que le pongan (calificación 9).

7.- Trabajo 16 años en el Banco de México en diferentes puestos y ahora lleva este año como Subgobernador. El haber hecho carrera dentro de las estructuras del Banco es uno de sus fortalezas (calificación 10).

8.- Aunque no es pariente, compadre o amigo personal del presidente, es muy cercano a Meade y a Videgaray desde que fueron compañeros en el ITAM. También se sabe que siempre tuvo la protección e impulso de Agustín Carstens, que podría mantener su influencia sobre las decisiones de la Junta desde fuera. Estas relaciones no son óptimas para consolidar una autonomía institucional (calificación 7).

9.- No es una persona con alto perfil, por lo que no es muy conocido por muchos segmentos de la sociedad. Parece tener una postura neutral (ni a favor ni en contra) de la mayoría de los partidos de oposición, legisladores y medios de comunicación (calificación 8).

10.- No es muy conocido en el exterior, por lo que no podemos afirmar que goza de prestigio internacional, aunque su perfil podría ser de aceptación (calificación 8).

La calificación final de Alejandro Díaz de León es de 8.7, lo cual lo coloca como buen candidato (sin ser excelente) para el puesto de Gobernador del Banco de México. La semana entrante toca a Manuel Ramos Francia.

El Subgobernador del Banco de México, Manuel Sánchez González, termina su gestión este 31 de diciembre. Dado que tiene 66 años de edad, ya no califica para un segundo periodo de ocho años. Por lo mismo, tendremos un nuevo Subgobernador a partir de enero. El Presidente de la República propone a Alejandro Díaz de León para este puesto. ¿Es buen candidato para formar parte de la Junta de Gobierno?

La Ley del Banco de México señala que, para que alguien sea designado miembro de la Junta de Gobierno, tiene que ser un individuo con un elevado nivel técnico y profesional. Tiene que ser ciudadano mexicano por nacimiento, no tener más de sesenta y cinco años cumplidos y gozar de reconocida competencia en materia monetaria. También especifica haber ocupado, por lo menos durante cinco años, cargos de alto nivel en el sistema financiero mexicano o en las dependencias, organismos o instituciones que ejerzan funciones de autoridad en materia financiera.

Hasta aquí podemos afirmar que Díaz de León cumple con estos requisitos. Es economista del ITAM con maestría de la Universidad de Yale. Su formación principal proviene del propio Banco de México, donde trabajó los primeros 16 años de su carrera y llegó a ser Director de Análisis Macroeconómico. De allí trabajó como Director General de Pensionissste, después como el titular de la Unidad de Crédito Público en la SHCP (en sustitución de Gerardo Rodríguez) y finalmente, como Director General de Bancomext (sustituyendo a Enrique de la Madrid). Su experiencia obtenida en SHCP es en especial valiosa, ya que obtuvo conocimientos profundos de los mercados financieros internacionales, hoy en día sumamente relevante para un banco central. Sus credenciales académicas y su experiencia profesional son incuestionables. Además, tiene excelente reputación y reconocimiento en los medios.

Es trascendental que cada miembro de la Junta entienda a fondo cómo funciona la política monetaria, sus alcances y la importancia de contener la inflación. La Constitución establece claramente que el objetivo prioritario, más no el único, es procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda. Para cumplir con este mandato es crucial entender la interacción entre la inflación, el crecimiento económico y la estabilidad macroeconómica. No hay duda que cada uno de los miembros de la Junta, incluyendo al propio Díaz León, cumplen perfectamente bien con este cometido.

No obstante, la Ley también establece que dos de los cinco miembros de la Junta de Gobierno no necesitan cumplir con el requisito de antigüedad, siempre y cuando sean profesionistas distinguidos en materia económica, financiera o jurídica, para así permitir la participación de personas como académicos distinguidos, que pueden aportar un caudal de valiosos conocimientos. Al final de cuentas, lo que se quiere de una Junta de Gobierno es que tenga cierta diversidad y representación de intereses para que funciona como cierto chequeo y balance al poder inmenso que tiene el Gobernador del instituto. Si los cuatro subgobernadores son tipo “yes men”, que van a aprobar absolutamente todas las decisiones del Gobernador, ¿para qué queremos una Junta?

Con la llegada de Díaz de León, vamos a tener una Junta de Gobierno de clones, todos formados en el propio Banco, con estrechos lazos con el ITAM y de alguna forma u otra allegados del Gobernador actual. Prácticamente desde que empezó la autonomía del banco central, hemos tenido algo de diversidad. Guillermo Prieto Fortún, quien duró menos de un año como Subgobernador, provenía de la Bolsa Mexicana de Valores. Guillermo Güémez García venía del sector privado con experiencia empresarial y financiera y en la negociación del TLCAN. Everardo Elizondo era un reconocido académico, consultor de empresas y fue el economista principal para Bancomer. Manuel Sánchez González también venía del sector privado y se consideraba representante de la banca comercial. Así será que va ser la primera vez que la Junta de Gobierno se conforma sin un representante del sector privado, sin alguien con formación distinta del propio Banco de México y posiblemente, sin alguien que se atreve a cuestionar al poderosísimo Gobernador. Sin diversificación, sin alguien que presenta contraargumentos y sin representatividad del sector privado, ¿para qué va servir la Junta?