Articulos sobre la economía Mexicana
Header

La Inflacion

Febrero 3rd, 2017 | Posted by Jonathan Heath in Pulso Económico (Reforma) - (0 Comments)

La tasa de 1.51 por ciento de inflación para la primera quincena de enero fue la más alta para cualquier quincena desde principios de 1999, es decir, en 19 años. Fue resultado primordialmente del famoso “gasolinazo”, que explica casi 82 por ciento del incremento. Con este incremento la inflación anual subió a 4.78 por ciento, que es la más elevada que hemos visto desde la segunda quincena de 2012. Al ser mayor de 4.0 por ciento, se sale del intervalo de variabilidad que mantiene el Banco de México alrededor de su objetivo puntual de inflación y así termina la racha más larga (49 quincenas) que habían logrado las autoridades monetarias en contener el alza de precios. Incluso, podemos pensar que tuvimos algo de suerte, ya que los precios de las frutas y verduras disminuyeron -3.31 por ciento en la misma quincena, lo que ayudó a que la tasa quincenal no fuero todavía más elevada.

El gobierno ya amenazó que va continuar con más gasolinazos, por lo que podemos pensar que este año terminaremos con la tasa de inflación más elevada de los últimos ocho años y con un poco de mala suerte podría ser la más alta de los últimos 17 años. En 2008 el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) terminó el año con un incremento de 6.53 por ciento, mientras que en 2000 tuvimos una inflación de 8.96 por ciento. Si excluimos esos dos años, hemos experimentado una inflación promedio de 3.96 por ciento en los últimos 17 años; en cambio, si los incluimos el promedio sube a 4.40 por ciento.

¿En cuánto terminará la inflación este año? La última encuesta quincenal de instituciones financieras que levanta Citibanamex, señalaba una consenso (mediana) de 4.84 por ciento. La institución más optimista es Barclays, siendo la única que piensa que va disminuir rápidamente la inflación en el resto del año para terminar por debajo de 4.0 por ciento (3.90 por ciento). De hecho, ni siquiera el Banco de México es tan optimista. La institución más pesimista es BBVA Bancomer, que anticipa una tasa de 5.97 por ciento a final de año. Sin embargo, esta encuesta se realizó dos días antes de conocer la tasa de la quincena y todas las instituciones esperaban una tasa más baja de la que se divulgó. De hecho, el consenso para la quincena era de apenas 1.04 por ciento. Dado que la inflación arrancó el año por arriba de lo anticipado por todos, es casi un hecho que habrás revisiones al alza en las expectativas de prácticamente todas las instituciones.

Obviamente, el factor más importante en el año será el precio de la gasolina. Sin embargo, este precio podrá ser la mecha de una bomba de incrementos en precios. No solamente afecta el precio de la gasolina a muchos productos y servicios al incrementarse el costo del transporte, sino que es un precio muy visible, que da entrada a incrementos en otros precios de mercancías y servicios que ya sentían presión pero que no se habían aumentado ante la situación económica del país. El hecho de que el tipo de cambio haya aumentado más de 60 por ciento en los últimos dos años, significa que hay un traspaso pendiente en muchos precios. Incluso, varios analistas ya están hablando de la posibilidad de que la inflación pudiera rebasar el nivel del 8.96 por ciento que observamos en el 2000.

Hasta ahora el traspaso del tipo de cambio a la inflación ha sido sumamente bajo. Los precios que más han subido son los de las mercancías de alimentos, bebidas y tabaco, que ya rebasaron 5.0 por ciento en la primera quincena de enero. Sin embargo, los precios de las mercancías no alimenticias solo han subido 4.13 por ciento, siendo que son justamente los precios más susceptibles al incremento en el tipo de cambio. Sin embargo, el Índice Nacional de Precios al Productor (INPP) señala una inflación superior al 8 por ciento en los costos de las empresas, lo que nos hace pensar que tarde o temprano veremos más productores trasladando estos incrementos al consumidor. El gasolinazo podría ser justamente lo que provoca este fenómeno.

La expectativa de mayor inflación llevará necesariamente al Banco de México a instrumentar una política monetaria todavía mucho más restrictiva que la actual, un elemento adicional que señala dificultades para el crecimiento económico este año. Por lo pronto, 2017 pinta como el año de menor crecimiento y mayor inflación de este sexenio. Sin embargo, todavía queda 2018.

Anteriormente, el Banco de México publicaba su Informe Trimestral Sobre la Inflación el último miércoles del mes después de haber concluido el trimestre. Sin embargo, sus economistas no gustaban trabajar tan aprisa, por lo que decidió aplazar la publicación por tres semanas. Pero no parece ser que pensó bien la decisión, ya que ahora da a conocer el Informe, que incluye la actualización de las proyecciones económicas, justo dos días antes de que el INEGI divulga el crecimiento del PIB. Esto significa que puede pasar la vergüenza de presentar una proyección menos realista a que si se esperara un par de días más. Ya pasó en mayo, cuando actualizó su rango de crecimiento para 2014 a 2.3 a 3.3 por ciento, dos días antes de saber que marzo fue mal mes por lo que el crecimiento del primer trimestre fue menor a lo esperado. A los pocos días tuvo que admitir el Gobernador que ya manejaban un rango más realista internamente, pero que por política del Banco de solo dar a conocer actualizaciones el día del Informe, tuvo que dejar intacto el rango publicado a pesar de que sabía que era poco realista. Ahora el Banco dio a conocer su nueva estimación para el crecimiento del PIB para 2014 de 2.0 a 2.5 por ciento. Sin embargo, en dos días (viernes) sabremos qué tan realista es el nuevo rango.
Tal como había previsto Banxico anteriormente, el rango que presenta para el crecimiento del PIB será de un punto porcentual hasta que se dé a conocer la tasa del segundo trimestre. En ese momento, dado que se cuenta con más información, se reduce el rango a 0.8 puntos porcentuales hasta que se dé a conocer el crecimiento del tercer trimestre. En ese momento, que es ahora, se reducirá el rango a medio punto porcentual. Dicho y hecho, el rango original para 2014 que manejó a partir del 21 de febrero cuando apenas se dio a conocer el cierre del PIB de 2103, fue de 3.0 a 4.0 por ciento, mientras que el rango que se divulgó el 19 de mayo fue 2.3 a 3.3 por ciento. Ya con los datos del segundo trimestre, cerró el rango a 2.0 a 2.8 por ciento el 13 de agosto. Ahora que ya (casi) se conoce el crecimiento al tercer trimestre, el rango se cierre aún más, a 2.0 a 2.5 por ciento.
Si tomamos el punto medio de su rango, podemos ver que en cada oportunidad se ha revisado la proyección a la baja: de 3.5 por ciento se bajó a 2.8 por ciento, después a 2.4 por ciento y ahora a 2.25 por ciento. En esta ocasión, la revisión hacia abajo involucra tan solo el techo del rango, ya que baja de 2.8 a 2.5 por ciento, mientras que el rango inferior permanece en 2.0 por ciento. Lo más seguro es que vamos a ver una revisión a la baja en el consenso de los analistas, pero limitado a los optimistas, es decir, a los que tienen proyecciones por encima de 2.5 por ciento. Si nos remitimos a la Encuesta de Expectativas de Banamex del 5 de noviembre, significa solamente BNP-Paribas (2.9 por ciento), Nomura (2.8 por ciento) y Banorte (2.7 por ciento). Obviamente, prácticamente todos esperaran al dato duro del PIB del tercer trimestre, pero en el margen también es posible ver revisiones a la baja de parte de Bancomer, Old Mutual y Santander, tres instituciones que todavía anticipan crecimiento de 2.5 por ciento para el año.
En el otro extremo (los más pesimistas), tenemos a Monex (1.9 por ciento), Barclays (2.1 por ciento), Pro Asset Management (2.1 por ciento), Thorne (2.1 por ciento) y ScotiaBank (2.18 por ciento). Aunque es menos probable que revisen su proyección, al nada más faltar un trimestre pudiéramos observar algún ajuste menor. Sin embargo, como Banxico no movió el piso de su rango, tendremos que esperar a la cifra del viernes para ver si no hay sorpresas.
Hasta antes de conocer el nuevo rango de Banxico, todas las encuestas marcaban el consenso entre 2.3 y 2.4 por ciento, cuando hace dos meses estábamos entre 2.4 y 2.5 por ciento. Por ejemplo, la Encuesta de Especialista de Banxico del 6 de noviembre situaba la mediana en 2.3 por ciento; la de LatinFocus del 11 de noviembre tenía 2.4 por ciento; Consensus Economics tenía 2.4 por ciento en su encuesta que dio a conocer el 11 de noviembre; el IMEF informó su consenso de 2.3 por ciento la semana pasada; y Banamex tenía 2.3 por ciento al 5 de noviembre. Al situar el punto medio de su rango en 2.25 por ciento, Banxico se coloca marginalmente por debajo de los consensos de todas las encuestas. Es muy probable que se revise ahora el consenso hacia abajo, para lo cual primero esperaremos el dato duro del PIB del tercer trimestre y la revisión por parte de la SHCP para el año; ambos se darán a conocer este viernes (21 de noviembre).
¿Qué podemos esperar este viernes? Ante los datos de las actividades terciarias más débiles que los anticipados, es probable que el INEGI dé a conocer una tasa anual para el tercer trimestre más cercana a dos por ciento que al 2.5 por ciento o más que se anticipaba hace unos meses. También es factible que el INEGI presenta cifras actualizadas para 2013 y los primeros dos trimestres de esta año, que pudiera tener cierta influencia en la tasa de tercer trimestre. En términos de la tasa respecto al trimestre anterior, debemos esperar una cifra mayor al primer trimestre pero menor al segundo.
Pero pues ya para qué especulamos, simplemente tenemos que esperar dos días.