Articulos sobre la economía Mexicana
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En esta ocasión consideramos a Lorenza Martínez Trigueros, quinta en nuestra lista de candidatos potenciales para calificar con base en la lista de diez características que debería tener un gobernador ideal del Banco de México (Reforma, 5 de julio). Lorenza es Director General de Sistemas de Pagos y Servicios Corporativos del Banco desde 2013 y es de las personas más allegadas a Agustín Carstens. Se rumora que ha sido candidata de Carstens para la Junta de Gobierno en dos ocasiones. Es conocida por su inteligencia, pero también por ser una persona de carácter difícil.

Lorenza cumple con los requisitos legales: nació en la Ciudad de México, no tiene más de 65 años cumplidos (tiene cerca de 50), tiene elevado nivel técnico y profesional, goza de reconocida competencia en materia monetaria y ha ocupado cargos de alto nivel relevantes por más de cinco años. Tiene doce años de experiencia en el Banco (en dos periodos distintos), cinco a nivel de Director General. También ha trabajado en la SHCP como Titular de la Unidad de Seguros y Pensiones y en la Secretaría de Economía como Subsecretaria de Industria y Comercio. En cuanto a su evaluación de las diez características:

1.- Tiene la licenciatura en Economía del ITAM y doctorado en Economía de MIT, una de las universidades de mayor prestigio de Estados Unidos (calificación 10).

2.- Su formación es ortodoxa, al estudiar en el ITAM y en MIT. Su tesis de licenciatura fue sobre “Tarifas Óptimas de Autopistas”, mientras que su tesis de doctorado fue sobre “Ensayos en Economía Internacional”. El Banco le publicó cinco documentos de investigación sobre temas diversos, que la sitúa en el “mainstream” (calificación 10).

3.- De los doce años de experiencia en el Banco, seis fueron de Investigadora, uno de Directora de Estudios Económicos y cinco como Director General, pero en funciones meramente administrativas. No tiene tanta experiencia en funciones operativas, ni de programación financiera o de tesorería. En el año que fungió como Directora de Estudios Económicos, tuvo muchos problemas con su jefe (Ramos Francia), por lo que renunció. No obstante, tiene experiencia adicional en funciones de política económica diferente a la monetaria, en especial cuando estuvo en la Secretaría de Economía (calificación 8.0).

4.- Tiene conocimiento de mercados, tanto nacionales como internacionales, pero tiene escasa experiencia en los temas de estabilidad financiera y la tradicional estabilidad monetaria. Sus pocas publicaciones no avalan conocimiento o investigación en estos temas y no tiene experiencia operativa en mercados. Aunque uno de sus campos de especialización fue economía internacional, fue mucho antes de la crisis financiera de 2008 (calificación 7).

5-. Ha mostrado ser una persona con carácter fuerte e independiente: Sin embargo, adquirió muchas enemistades al frente de la Subsecretaría de Industria, al mostrar poca flexibilidad e interés en escuchar a los afectados por sus decisiones. Existen algunas historias que la colocan como terca, obstinada y de poca tolerancia (calificación 6).

6.- No es político ni miembro de algún partido político, ni ha mostrado preferencias abiertas por algún partido o político en funciones. Sin embargo, su paso por la Secretaria de Economía mostró poca habilidad política y dejó muy mal sabor de boca en muchos dirigentes del sector privado (calificación 7).

7.- Empezó su carrera en el Banco de México en el área de investigación y en su segunda etapa en un puesto administrativo, muy alejada de los puestos más relevantes (calificación 8).

8.- Aunque no es pariente, compadre o amigo personal del presidente, es muy cercana a Agustín Carstens, que podría mantener su influencia sobre las decisiones de la Junta desde fuera (calificación 8).

9.- Es una persona que creo enemigos en el sector privado y existen rumores de que no es querida por Luis Videgaray. Aparentemente, hubo algo entre los dos en los años que coincidieron en Boston, pero no se sabe exactamente qué (calificación 6).

10.- No es muy conocida en el exterior, por lo que carece de prestigio a nivel mundial. No queda claro que su currículo sea ideal para el beneplácito de la comunidad financiera y monetaria internacional (calificación 7).

La calificación final de Lorenza Martínez es de 7.8, lo cual no la coloca como buen candidato para el puesto. La semana entrante toca a José Julián Sidaoui Dib.

La Junta de Gobierno del INEGI comprende cinco personas, un presidente (Julio Santaella que asumió funciones el 1 de enero de 2016) y cuatro vicepresidentes con periodos de ocho años escalonados: Enrique de Alba, quien hace poco fue ratificado para un periodo adicional de ocho años; Rolando Ocampo, quien inició en 2013; y Mario Palma, quien termina en 2018. El cuarto era Félix Vélez, quien entró en 2013 a sustituir a Roció Ruiz ante su renuncia. Por lo mismo, solo desempeño el cargo menos de cuatro años, cuyo periodo concluyó a fines del año pasado. El puesto quedó vacío, primero en espera de una designación y ahora, en espera de la ratificación del Senado de Paloma Merodio, quien fue propuesta por el Presidente.

Todas estas personas, incluyendo a Eduardo Sojo, el presidente anterior y José Antonio Mejía, vicepresidente hasta 2012, fueron personas de muy amplia experiencia y de credenciales impecables para sus puestos. Sin embargo, Paloma Merodio no tiene el mismo perfil, en especial la experiencia relevante acumulada, ya que tiene apenas 31 años de edad. Su designación ha armado gran controversia, a tal grado que el CEEY encabezó una petición al Senado para que la rechazaran, firmado por más de 30 organizaciones no gubernamentales. También la Sociedad Mexicana de Demografía, encabezado por Carlos Echarri, mandó una petición similar, firmado por todos sus expresidentes. El argumento principal en su contra es que no cumple con los requisitos marcados por la ley.

La ley dice que debe “ser profesional distinguido en materias relacionadas con la estadística, la geografía o la economía, así como haber ocupado, por lo menos durante cinco años, algún cargo de alto nivel en los sectores público o privado, o ser un académico de reconocido prestigio en las materias mencionadas”. Si revisamos el CV de Paloma, es de interpretación difícil y ambiguo decir que realmente tiene por lo menos cinco años de experiencia en puestos de alto nivel. De entrada, sí tiene estudios relevantes de Licenciatura en Economía del ITAM (con honores) y una Maestría de la Universidad de Harvard. Su experiencia de trabajo en Sedesol y el IMSS es relevante, ya que fue en puestos de toma de decisiones, planeación estratégica y evaluación de políticas públicas, coordinando equipos multidisciplinarios. Pero ¿fueron de alto nivel? Posiblemente su último puesto de Directora General en Sedesol puede calificar, pero no fue de cinco años. Se tendría que considerar el puesto de Coordinadora de Investigación Estratégica en el IMSS y así, con una interpretación laxa, pudiera calificar, pero rayando llanta.

¿Ha sido profesional distinguido? Yo no había oído de ella antes y es difícil pensar que alcanza esa distinción a los 31 años. ¿Es académica reconocida? Da clases en el ITAM desde 2014, pero por asignatura, por lo que tampoco podemos pensar que ya alcanzó ser distinguida. Tuve la oportunidad de conocerla personalmente y puedo atestiguar que es una persona inteligente, capaz, motivada, independiente y articulada. El hecho de que sea mujer es muy bien visto por todos. Sin embargo, ante su corta edad, queda claro la controversia en torno a su designación.

Más allá de la discusión de que si califica o no para el puesto, la indignación de los quienes han protestado tiene que ver con el hecho de que se debe propugnar por los mejores nombramientos posibles en los organismos autónomos y evitar las designaciones de amistades o cuotas. Por ejemplo, la lista de mujeres profesionales, capaces y con la experiencia necesaria es vasta. Sin pensar mucho, se me ocurre Lorenza Martínez, Ana María Aguilar, Evelyn Rodríguez, Delia Paredes, Sara Castellanos, Irene Espinosa, Nelly Aguilera, María Luisa Ruvalcaba, María de la Paz, Edith Pacheco y Graciela Teruel. Incluso, hacia dentro del INEGI hay muchas mujeres muy capaces, por ejemplo, con el perfil de Marcela Eternod, quien fue Directora General de Estadísticas.

Escribo sobre el tema porque muchos me han preguntado por mi opinión. Al final de cuentas, creo que el Senado no va gastar su poco capital político para bloquear la designación; Paloma Merodio será miembro de la Junta de Gobierno del INEGI hasta fines de 2024. Seguro que en este tiempo acumulará la experiencia necesaria y terminará por realizar un buen trabajo. Será reto de ella demostrar su independencia, apartidismo y dones de liderazgo. Bienvenida, felicidades y mucha suerte.