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La Inversión

septiembre 11th, 2017 | Posted by Jonathan Heath in Pulso Económico (Reforma) - (Comentarios desactivados en La Inversión)

INEGI dio a conocer la inversión fija bruta (IFB) de junio, que disminuyó -1.0 por ciento respecto al mes anterior, por lo que se ubica -1.0 por ciento por debajo del nivel de hace un año. La disminución provino básicamente de una caída de -5.3 por ciento en la compra de maquinaria y equipo de origen importado. Sin embargo, tanto la compra de maquinaria en general y la construcción se ubican por debajo de los niveles de hace un año. El hecho de que la inversión disminuye es mala noticia, pues es un componente crucial del PIB.

En 2015 la IFB registró un avance de 4.3 por ciento, la mejor tasa para un año en lo que va el sexenio. No obstante, en 2016 se frenó al crecer tan solo 0.1 por ciento. Al inició del año, la expectativa para 2017 no era bueno, ya que se estimaba que podría registrar una tasa negativa ante las expectativas derivadas de la renegociación del TLCAN y de la llegada de Trump. Dicho y hecho, en el primer trimestre del año disminuyó -0.7 por ciento respecto al anterior. No obstante, la tasa no fue tan negativa como se anticipaba y ahora hay indicios que pudiéramos observar una tasa positiva para el año.

Los datos de la IFB para el segundo trimestre no se conocerán hasta el 22 de septiembre. Sin embargo, los indicadores mensuales dan una señal acerca de su posible evolución. A pesar de la mala noticia de junio, el promedio de abril-junio es 0.5 por ciento superior al promedio de enero-marzo. No obstante, el nivel alcanzado en el segundo trimestre todavía se ubica por debajo de los niveles observados a lo largo del año pasado, por lo que necesitaremos crecer en la segunda mitad del año ¿Será posible?

Para tratar de contestar necesitamos ver el desglose de la IFB. El indicador mensual se divide en dos, la construcción y la compra de maquinaria y equipo. La construcción a su vez se desglosa entre residencial y no residencial, mientras que la maquinaria y equipo tiene dos separaciones, por origen (importado o nacional) y por tipo (equipo de transporte y otros). En el primer trimestre hubo una caída en la construcción, tanto en residencial como no residencial, mientras que disminuyó la compra de equipo y transporte de origen nacional, junto con la compra de maquinaria importada (distinta a transporte). Esto último refleja la terminación del “boom” que tuvo la industria automotriz en los años anteriores. En cambio, para el segundo trimestre vemos caídas solo en la compra nacional de equipo de transporte y la construcción no residencial. Sin que sea una certeza, sabemos que la inversión pública consiste en su mayoría en construcción no residencial, por lo que podemos intuir que la pública sigue cayendo, mientras que la privada da señales de recuperación. ¿Será?

Desafortunadamente, el desglose de la IFB entre pública y privada solo se obtiene en las cifras trimestrales de las cuentas nacionales, por lo que todavía no tenemos esta información para el segundo trimestre. Sin embargo, podemos observar comportamientos muy distintos entre los dos en lo que va el sexenio. La IFB pública no solo ha disminuido cada año del sexenio, sino que su declive ha sido mucho más acentuado en los dos últimos años. Por ejemplo, en 2015 (el mejor año para la IFB total) la pública disminuyó -11.5 por ciento, mientras que la privada creció 8.1 por ciento. En 2016 la pública cayó -9.2 por ciento y la privada avanzó 1.9 por ciento. En el primer trimestre de este año observamos caídas en ambas de -3.7 por ciento y -0.7 por ciento, respectivamente. Utilizando la información mensual para tratar de reconstruir el segundo trimestre, vemos que aumentó la compra de maquinaria y equipo en general, mientras que creció la construcción residencial, ambos componentes mucho más asociado a la inversión privada. En cambio, siga a la baja la construcción no residencial, donde se ubica la mayor parte de la pública.

Los datos sugieren una recuperación en la inversión privada, que es una muy buena noticia. Posiblemente el motivo ha sido el buen avance de las exportaciones manufactureras en lo que va el año. Es difícil pensar que puede mantenerse el ritmo sin que las empresas invierten para mantener y aumentar su capacidad instalada para producir los bienes que exportan. Otra razón es que la precaución exagerada mostrada a principios de año ante la llegada de Trump ha disminuido bastante al encontrar que el perro ladra mucho pero realmente no muerde.

La Inversión Fija Bruta

noviembre 12th, 2014 | Posted by Jonathan Heath in Pulso Económico (Reforma) - (Comentarios desactivados en La Inversión Fija Bruta)

Las exportaciones del sector automotriz han crecido en promedio a tasas de dos dígitos desde fines de 2009. Sin embargo, el resto de las exportaciones manufactureras perdieron su dinamismo al empezar 2013 y en 20 meses tuvieron un crecimiento anual promedio de tan solo 2.3 por ciento. El resultado fue que por casi dos años, las exportaciones no petroleras crecieron a una tasa anual promedio inferior a 5 por ciento, insuficiente para inyectar dinamismo a la economía interna. La buena noticia es que en septiembre 2014 tanto las automotrices como el resto de las manufactureras crecieron con tasas de dos dígitos por primera vez desde octubre de 2012. La AMIA reportó que las exportaciones de automóviles rebasaron 257 mil en el mes, para que las exportaciones del sector registraran 10.3 por ciento más que hace un año. Ahora también respondieron el resto de las manufacturas con una tasa de 11.7 por ciento. En el pasado, hemos visto que cuando las no petroleras crecen a estas tasas, la economía interna se dinamiza.
Sabemos que el consumo de los hogares se encuentra estancada ante las limitaciones que enfrenta el ingreso personal disponible, por lo que seguramente será el último componente de la demanda agregada en crecer a tasas mayores. Esto deja a la inversión fija bruta (IFB) como el elemento que necesita contagiarse primero del dinamismo de las exportaciones. Aunque la información es más atrasada, el INEGI reportó el lunes que creció 0.4 por ciento en agosto, el quinto mes consecutivo con un avance positivo, para ya alcanzar una tasa de 4.3 por ciento superior al mismo mes del año anterior. Aunque todavía no es la tasa elevada que caracteriza a la IFB en tiempos de mayor actividad económica, por lo menos ya vemos un sólido regreso a terrenos positivos.
Uno de los elementos de la IFB que empieza a responder muy bien es la adquisición de equipo de transporte nacional, que alcanzó una tasa anual de 9.0 por ciento en agosto. El contraste con la compra de equipo de transporte importado es muy notorio, ya que éste último disminuyó -0.7 por ciento respecto al nivel que tenía en el mismo mes del año anterior. De hecho, el de transporte nacional es el elemento más dinámico de toda la IFB, ya que su nivel es de 162.4 (62.4 por ciento superior al promedio de 2008), mientras que el de transporte importado es el menos con su nivel de 77.6 (-22.4 por ciento por debajo del promedio de 2008). En general, el equipo de transporte representa el 8.2 por ciento del total de la IFB del país, siendo la importada ligeramente más importante (51.1 por ciento) que la nacional. Sin embargo, el crecimiento acelerado de la nacional respecto a la importada, nos hace pensar que en la siguiente actualización de ponderadores, esta relación se volteará.
Cuando observamos la adquisición de maquinaria y equipo distinto al transporte, encontramos que la relación es al revés. La compra de maquinaria importada crece ahora a un ritmo de 7.5 por ciento anual, mientras que la nacional apenas registró un avance de 0.4 por ciento anual. La maquinaria y equipo distinto al de transporte representa 23.6 por ciento del total de la IFB, mientras que la importada representa 76.3% de toda la maquinaria. En general, la compra de maquinaria y equipo total (tanto de transporte como lo demás y tanto nacional como importada) equivale al 31.8 por ciento de toda la IFB.
Esto significa que el resto de la IFB (el 68.2 por ciento) es construcción. Dentro de la construcción, 45.6 por ciento es residencial y 54.4 por ciento no residencial. La buena noticia es la construcción residencial ya se ubica 8.0 por ciento por encima de su nivel de hace un año. La mala es que a pesar de la buena recuperación, todavía se ubica -7.3 por ciento por debajo de su nivel promedio de 2008. La no residencial permanece estancada, pues es donde radica la mayor parte de las obras de ingeniería civil identificada con la inversión pública. La no residencial se ubica en -0.1 por ciento por debajo de su nivel de hace un año y -1.5 por ciento menor al nivel promedio observado en 2008.
En conclusión, podemos decir que la IFB empieza a mostrar señales de recuperación. Sin embargo, cuando realizamos un análisis más detallado de sus componentes, encontramos un comportamiento todavía heterogéneo. Por un lado, va muy bien la recuperación de la construcción residencial, la adquisición de equipo de transporte nacional y la compra de maquinaria importada. Pero por el otro lado, sigue muy mal la construcción no residencial, la compra de equipo de transporte importada y la adquisición de maquinaria nacional.