El Empleo en el Sexenio Pasado

El sexenio pasado ser谩 recordado por la corrupci贸n desbordada, la impunidad exagerada, los homicidios r茅cord, el incremento en la inseguridad p煤blica, la expansi贸n del crimen organizado, el aumento en secuestros, la pr谩ctica casi generalizada de extorsiones, la aparici贸n de los huachicoleros a diestra y siniestra y hasta robos a trenes. Tambi茅n quedar谩 en la historia como el que termin贸 con la aprobaci贸n m铆nima hist贸rica de cualquier. Sin duda, existi贸 la sensaci贸n de una descomposici贸n social, que el presidente en turno minimiz贸 como un 鈥渕al humor鈥 social.

En materia econ贸mica, el sexenio fue por dem谩s decepcionante. A pesar de todas las reformas estructurales que promet铆an destrabar el crecimiento mediocre, el crecimiento termin贸 siendo mediocre. La inflaci贸n empez贸 en 4.1 por ciento y termin贸 en 5.2 por ciento. La deuda p煤blica aument贸 diez puntos porcentuales del PIB y aun as铆 el valor agregado del gasto p煤blico fue la m谩s baja desde que el INEGI tiene datos. El tipo de cambio arranc贸 en 12.93 y concluy贸 en 20.35 pesos por d贸lar. La sobreexplotaci贸n de Cantarell de la d茅cada pasada y la falta de nuevos yacimientos nos llev贸 a perder el estatus de exportador neto de petr贸leo. La inversi贸n p煤blica cumpli贸 ocho a帽os al hilo con tasas negativas y ahora se ubica en niveles parecidos a los que exist铆an antes de la Segunda Guerra Mundial.

No obstante, dentro de los pocos datos favorables que hubo encontramos la tasa de desempleo urbano, que empez贸 el sexenio en 5.9 por ciento de la poblaci贸n econ贸micamente activa (PEA) y termina en 3.89 por ciento. Tambi茅n encontramos una mejor铆a notable en la tasa de subempleo nacional, que se ubica en 8.0 por ciento en noviembre de 2012 y termin贸 en 7.1 en noviembre de 2018. Sin embargo, el problema de fondo es que esta mejor铆a se logr贸 mediante la creaci贸n de empleos de muy baja remuneraci贸n.

Las reformas laboral y fiscal crearon incentivos que lograron disminuir la tasa de informalidad de subordinados y de trabajadores independientes (mediante la creaci贸n del r茅gimen de incorporaci贸n fiscal) que, combinado con un esfuerzo de fiscalizaci贸n del IMSS, contribuyeron de manera importante a la incorporaci贸n de trabajadores al IMSS. Observamos una mejor铆a en la tasa de informalidad laboral en el sexenio al pasar de 60.2 por ciento en el 煤ltimo mes del sexenio de Calder贸n a 57.1 por ciento al terminar EPN. Aun as铆, el logro fue m谩s bien la formalizaci贸n de empleos informales, m谩s que la creaci贸n de nuevos empleos formales tal cual.

Terminamos un sexenio pudiendo decir que pr谩cticamente todos los mexicanos tienen trabajo, pero la gran mayor铆a de los empleos son de remuneraciones precarias. En la mayor铆a de los casos, no alcanza para una alimentaci贸n b谩sica y las necesidades de primera. Empezamos un sexenio en la cual el gran reto laboral ahora ya no es la creaci贸n de empleos per se, sino la creaci贸n de empleos de calidad, mejor remunerados. Sin embargo, no es algo que se puede lograr simplemente aumentando salarios por decreto ni tampoco mediante la destrucci贸n de empleos precarios. Corremos el riesgo que, en el fan de mejorar el salario medio, ocasionemos un aumento en la tasa de desempleo. Las pol铆ticas laborales del sexenio tienen que buscar una remuneraci贸n mejor y una formalizaci贸n m谩s profunda en aras de disminuir la distribuci贸n tan inequitativa del ingreso que existe, pero sin el menoscabo de la tasa de desempleo.

El nuevo gobierno ya logr贸 un buen incremento en el salario m铆nimo y piensa implementar su mejor铆a continua. Sin embargo, los primeros avances ser谩n relativamente f谩ciles ante el nivel tan bajo que ten铆a. De ahora en adelante, habr谩 que ir paso a paso, midiendo las consecuencias con cuidado. Si no hay un impacto en la inflaci贸n ni un aumento en la tasa de desempleo para los empleos de baja remuneraci贸n, sin duda, habr谩 que seguir empujando esta pol铆tica. El incremento de 100 por ciento en la zona fronteriza es un experimento interesante, atrevido e innovador. Ayuda mucho que se ha combinado con incentivos fiscales para ayudar a absorber el impacto. Ser谩 genial ver un resultado positivo.

Otra pol铆tica que habr谩 que ver si resulta es el reacomodo en la burocracia federal, mediante recortes en salarios y n煤meros de puestos de alto nivel, acompa帽ado con incrementos en los salarios base. Aqu铆 lo m谩s preocupante ser谩 el impacto sobre la eficiencia del aparato burocr谩tico.

1 comentario en “El Empleo en el Sexenio Pasado”

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