La Balance de Pagos de 2014

El Banco de M茅xico dio a conocer los resultados de la balanza de pagos de 2014, que se caracteriz贸 por un d茅ficit en la cuenta corriente de 26.5 mil millones de d贸lares, un super谩vit en la cuenta de capital de 57.2 mil millones y una acumulaci贸n de reservas netas por 16.7 mil millones de d贸lares, desde la 贸ptica de c贸mo se acostumbraba presentar nuestras cuentas con el exterior hace algunos a帽os. Sin embargo, en un intento de cumplir con los 煤ltimos cambios que recomienda el Fondo Monetario Internacional (FMI), ahora el Banco de M茅xico utiliza un super谩vit de la cuenta 鈥渇inanciera鈥 de 56.02 mil millones de d贸lares (en vez de la cuenta de capital) y reporta la variaci贸n en reservas 鈥渂rutas鈥 (en vez de las netas) de 15.5 mil millones de d贸lares.
Esto 煤ltimo es interesante, ya que la definici贸n 鈥渓egal鈥 de las reservas internacionales en M茅xico involucra el concepto 鈥渘eto鈥 en vez de 鈥渂ruto鈥. La Ley Org谩nica del Banco de M茅xico estipula que los pasivos de corto plazo (menores a seis meses) no se pueden considerar parte de las reservas, mientras que reconoce como parte de sus reservas los pasivos con el FMI (que actualmente no tenemos). Sin embargo, esta definici贸n 鈥渟ui generis鈥 de M茅xico no es reconocido por el FMI y siempre ha causado problemas en t茅rminos comparativos. El hecho de que el Banco de M茅xico haya acordado utilizar la definici贸n internacionalmente reconocida desde hace ya algunos a帽os, es se帽al de madurez institucional.
El saldo de la cuenta corriente representa 2.1 por ciento del PIB, que es una proporci贸n adecuada para un pa铆s como M茅xico. A partir de 1995, desde que M茅xico adopt贸 un r茅gimen cambiario flexible, el d茅ficit ha promediado 1.5 por ciento del PIB y ha fluctuado entre 0.5 y 3.2 por ciento. En 1994, el 煤ltimo a帽o en que sostuvimos un r茅gimen de reglas fijas, el d茅ficit fue 5.6 por ciento del PIB. La falta de flexibilidad cambiaria nos condujo a una 茅poca de crisis recurrentes, caracterizadas por d茅ficit abultados en la cuenta corriente. En cambio, la 茅poca actual de flexibilidad ha logrado mantener d茅ficit bajos y evitar as铆 problemas en nuestras cuentas externas.
En 2013 tuvimos un d茅ficit ligeramente mayor, de 29.7 mil millones de d贸lares, que representaba 2.4 por ciento del PIB. La reducci贸n de 3.2 mil millones de d贸lares del a帽o pasado, se logr贸 a pesar de que la balanza de mercanc铆as tuvo un d茅ficit de 1.2 mil millones mayor en 2014 que en el a帽o anterior. Parte se logr贸 al ver un incremento en las remesas familiares por 1.8 mil millones m谩s que en 2013, pero la diferencia principal fue por una disminuci贸n de 4.5 mil millones en la balanza de rentas, producto de menores pagos de inter茅s al exterior.
El balance de mercanc铆as no fue radicalmente diferente en 2014 respecto a 2013, ya que el d茅ficit fue apenas 1.2 mil millones de d贸lares m谩s. Sin embargo, hubo un cambio enorme en el desglose del d茅ficit entre el balance de mercanc铆as petroleras y no petroleras. En 2013, el balance petrolero arroj贸 un super谩vit de 8.6 mil millones, mientras que el balance no petrolero registr贸 un d茅ficit de 9.8 mil millones. En 2014, el primero disminuy贸 a un super谩vit de 1.5 mil millones, mientras que el segundo reflej贸 un d茅ficit de tan solo 3.9 mil millones. En otras palabras, la disminuci贸n del super谩vit petrolero de 7.1 mil millones fue compensado por una reducci贸n en el d茅ficit no petrolero de 5.9 mil millones de d贸lares.
Otra caracter铆stica de la balanza de pagos que cambi贸 en 2014 fue la proporci贸n de nuestras exportaciones dirigida al mercado de Estados Unidos. Despu茅s de alcanzar casi 90 por ciento de las exportaciones en 2000, esta dependencia fue reduci茅ndose paulatinamente en el transcurso de la d茅cada pasada hasta llegar a 79 por ciento hace apenas unos a帽os. Sin embargo, el a帽o pasado se reverti贸 de nuevo la tendencia, al incrementarse de 79.7 por ciento en 2013 a 81.3 por ciento en 2014. La raz贸n principal fue la recesi贸n europea, que trajo consigo una disminuci贸n en las exportaciones mexicanas hacia esa zona, mientras que nuestras exportaciones a Estados Unidos siguieron creciendo. En especial, resalta la penetraci贸n de la industria automotriz, que despu茅s de representar 29.6 por ciento de nuestras exportaciones no petroleras en 2014, el a帽o pasado pas贸 a registrar 30.9 por ciento del total.
Otro aspecto interesante de la balanza de pagos en 2014 fue la parte correspondiente a la inversi贸n extranjera. Fue notorio la entrada de inversi贸n extranjera directa (IED) en 2013, al alcanzar la cifra hist贸rica de 44.2 mil millones de d贸lares, caracterizada por la operaci贸n jumbo de la Cervecer铆a Modelo. En ese mismo a帽o, tuvimos 13.3 mil millones de inversiones de mexicanos en el exterior, por lo que la entrada neta de IED alcanz贸 un nuevo m谩ximo de 31.1 mil millones de d贸lares. En 2014, la entrada de IED fue aproximadamente la mitad del a帽o anterior (22.6 mmd), mientras que la inversi贸n de mexicanos en el exterior fue de 7.6 mil millones. Por lo mismo, tuvimos un saldo de 15.0 mil millones de d贸lares, ligeramente por debajo del 50 por ciento registrado el a帽o anterior. Si consideramos que la mayor铆a de las entradas fueron virtuales al ser producto de utilidades reinvertidas de empresas multinacionales, realmente alcanzamos una cantidad de inversiones nuevas sumamente baja. Las cifras de IED fueron del todo decepcionantes, especialmente si consideramos que lo que el gobierno prometi贸 con el 鈥渕omento M茅xico鈥 y diez reformas estructurales.
En cambio, la inversi贸n extranjera de cartera ha sido explosivo. Si consideramos que la entrada de 47.2 mil millones de d贸lares en 2014 lleg贸 por encima de la entrada de 50.3 mil millones del a帽o anterior, hemos recibido casi 100 mil millones de d贸lares en dos a帽os, que se encuentra invertido principalmente en valores gubernamentales. Esta cantidad representa la vulnerabilidad m谩s importante de la econom铆a mexicana, ya que el flujo pudiera revertirse r谩pidamente ante cambios en la pol铆tica monetaria de Estados Unidos, o bien, ante acontecimientos internacionales adversos que provocaran cambios en el apetito por mercados emergentes.
En principio, la balanza de pagos no padece de desequilibrios. Tenemos un d茅ficit en la cuenta corriente relativamente modesto y un super谩vit voluminoso en la cuenta financiera, de tal forma que hemos acumulado reservas internacionales (por 15 a帽os consecutivos). Sin embargo, tenemos muchas vulnerabilidades: la disminuci贸n en el precio del petr贸leo ha mermado el super谩vit petrolero a tal grado que pronto pudiera registrar un balance negativo; las bajas tasas de inter茅s internacionales ha permitido disminuir nuestra balance de renta, pero las tendencias futuras indican que ahora deber谩n subir; la entrada de IED no ha mostrado el dinamismo prometido; y, la mayor铆a de las entradas financieras son inversiones de cartera de corto plazo, que pudieran revertirse en cualquier momento.
驴Nuestras fortalezas? Fundamentalmente una: el r茅gimen cambiario flexible, que no permite que se acumulen desequilibrios desconcertantes.

2 comentarios en “La Balance de Pagos de 2014”

  1. ANA LILIA HERN脕NDEZ RODR脥GUEZ

    Me gusto mucho su art铆culo y me pareci贸 muy 煤til, sobre todo por lo dif铆cil que me ha parecido siempre interpretar la Balanza de Pagos a la luz de otros indicadores de la econom铆a.

    Quisiera preguntarle 驴A qu茅 se debe que el dato de IED que publica BANXICO en la Balanza de Pagos sea distinto del que publica para el mismo periodo la Secretar铆a de Econom铆a?.

    Muchas gracias de antemano por su respuesta y felicidades por su interesante Blog.
    Atentamente
    Ana Lilia Hern谩ndez
    Economista

    1. Los datos no son distintos, son la misma fuente. Es cuesti贸n de examinar con m谩s detalle. Por ejemplo, la SE realizar comparaciones con datos preliminares de periodos anteriores (ma帽oso) que ya fueron actualizados.

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