La Inflación en Tiempo de Coronavirus

Por: Jonathan Heath

Escrito para Reforma, 1 de abril de 2020

La encuesta de expectativas que levanta el Banco de México cada mes a especialistas en economía del sector privado, revela revisiones drásticas para 2020 en la mayoría de sus proyecciones, pero no para la inflación. ¿Por qué será? ¿Qué podemos esperar de la inflación en estos tiempos? En Encuesta Mensual de Expectativas IMEF, de 33 participantes, 24 revisaron su proyección de inflación al alza, mientras que 5 no lo cambiaron y 4 lo revisaron a la baja. Incluso, de los que subieron su expectativa, solo 7 lo modifican en forma significativa, mientras que 17 registraron cambios menores. Aumentó mucho el rango y el coeficiente de variación, indicación de mayor incertidumbre. ¿Por qué no se anticipa un deterioro mayor?

Ante la crisis actual, habrá precios que subirán y otros que bajen. Si la inflación termina mayor o menor, será el balance de esta reconfiguración de precios relativos. El factor que más jugará a favor de incrementos más pronunciados es el aumento de casi 30 por ciento en el tipo de cambio que acabamos de observar. El que más presionará a que bajen precios será el incremento brutal en las condiciones de holgura en la economía ante una gran capacidad instalada ociosa ante la disminución en la actividad económica. Queda claro que uno jugará en contra del otro, sin que pudiéramos saber por adelantado cual dominará. Por ejemplo, el tipo de cambio hará que los insumos que importamos costarán casi 30 por ciento más, sin embargo, los precios de los commodities en todo el mundo se han desplomado ante la contracción de la demanda global. En el balance, parece que va dominar la caída en los precios internacionales, como queda claro en el caso de la gasolina.

Los que ven un aumento en la inflación anticipan que un tipo de cambio visiblemente mayor va presionar al alza la mayoría de los precios. Sin embargo, esto no queda muy claro, especialmente en un régimen cambiario flexible. En el pasado, hemos visto dos brotes de incrementos significativos en el tipo de cambio, en 2008-2009 cuando subió de 10 a 15 pesos en unos siete meses (un incremento de alrededor de 50 por ciento), y en 2015-2016 cuando aumentó de 13 a 19 pesos en un par de años (un cambio de alrededor de 46 por ciento). En el primer caso, la inflación de 6.5 por ciento en diciembre de 2008 disminuyó a 3.6 por ciento a finales de 2009, y en el segundo caso, la inflación de 4.1 por ciento a final de 2014 disminuyó primero a su mínimo histórico de 2.1 por ciento en 2015 y después terminó cerca de su objetivo en 3.4 por ciento en 2016. El Banco de México ha realizado varios estudios que concluyen básicamente lo mismo: la elasticidad tipo de cambio/inflación es muy cercana a cero (lo que en la literatura económica se llama el traspaso del tipo de cambio a la inflación). En el peor de los casos, se encuentra un efecto pequeño en la inflación, de 30 a 40 puntos base después de un par de años.

El caso de la gran recesión de 2008-2009 fue muy notorio. La inflación terminó 2008 en 6.5 por ciento, muy por arriba de la meta del Banco. No obstante, entre enero y julio de 2009, el Banco disminuyó su tasa de política monetaria en siete ocasiones para bajarla de 8.25 por ciento a finales de 2008 a 4.5 por ciento en julio del 2009. Lo que empujó a la baja la inflación fue el incremento significativo en las condiciones de holgura de la economía, pues entramos en recesión con tasas negativas del PIB por cinco trimestres consecutivos.

En esta ocasión enfrentamos un incremento en el tipo de cambio menor (hasta ahora) a los observados en los dos periodos comentados. La caída anticipada en la actividad económica este año es igual o mayor a la de la gran recesión de 2008-2009, con la característica adicional que en esta ocasión ya contábamos con una brecha negativa del producto antes de que estallara la Corona Crisis. Si antes la inflación disminuyó con un incremento mayor en el tipo de cambio y condiciones de menos holgura, ¿por qué hemos de pensar que habrá más inflación en esta ocasión?


Las opiniones expresadas en este artículo son a título personal y no reflejan los puntos de vista de ninguna institución u organización con la cual me pudieran identificar. Sígame en Twitter en @jonathanheath54.

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