Normas para la Divulgación de Datos

En múltiples ocasiones, para bien o para mal, México ha marcado el paso. Por ejemplo, en 1982 fuimos el primer país en anunciar que ya no podíamos cubrir el servicio de nuestra deuda exterior, la primera ficha de domino que derrumbo a muchas en fila que culminó en la crisis financiera de los ochenta. Fuimos los primeros en negociar nuestra deuda externa bajo los planes Baker y Brady en esa misma década. Fuimos los primeros en emitir bonos Brady y los primeros en liquidarlos por completo. Tras la crisis de “Tequila” de 1995 fuimos el primer país en suscribir un préstamo jumbo con el FMI y la Tesorería de Estados Unidos. Fuimos el primer país en suscribir la nueva línea de crédito flexible que creó el FMI para países con marcos económicos sólidos. Finalmente, fuimos el país responsable de que el FMI haya establecido normas para la divulgación de datos económicos y financieros.

Después de que estalló la crisis tequilera en 1995, que tomó por sorpresa a la comunidad internacional, se acusó al Banco de México de no reportar abiertamente las reservas internacionales, al gobierno mexicano de manipular las cifras de finanzas públicas y al INEGI de utilizar metodologías cuestionables en algunos de sus datos. Para que algo similar no volviera a suceder, el FMI instituyó en 1996 las Normas Especiales para la Divulgación de Datos (NEDD) con la idea de establecer mejores prácticas internacionales en el manejo de indicadores económicos, que evitaran la información privilegiada y que no hubiera manejo discrecional de datos cruciales. Estas normas fueron dirigidas en un principio a países que tenían acceso a los mercados internacionales de capital.

Un año después (1997), se instrumentó el Sistema General de Divulgación de Datos (SGDD), orientado a países con sistemas estadísticos menos desarrollados, con la finalidad de tener un marco de referencia para mejorar la calidad de los datos y fijar prioridades al respecto. Finalmente, en 2012 se establecieron las NEDD Plus, un nivel “platinum” para los países más avanzados, con iniciativas superiores y más exigentes a las Normas originales. La idea de las NEDD-Plus era ayudar a subsanar las deficiencias de datos detectadas en la crisis financiera global de 2008-2009. A la fecha, el FMI reporta que la SGDD cuenta con 113 países participantes y las NEDD tienen 63 suscriptores (entre los cuales se encuentra México), mientras que en el “Club Elite” de las NEDD-Plus consiste en 8 países.

En general, las normas buscan contribuir a la elaboración de estadísticas más oportunas y completas, y que los países acogen las mejores prácticas de buena conducta estadística, para así contribuir a políticas macroeconómicas más sólidas. Entre los compromisos que se asumen están: divulgar los indicadores puntualmente y con una periodicidad prescrita; proporcionar al FMI (y al público en general) un “Calendario Anticipado de Divulgación” (CAD) con las fechas de publicación para el siguiente trimestre; proporcionar información detallada sobre sus prácticas estadísticas, que deben cumplir con el formato riguroso del “Marco de Evaluación de la Calidad de Datos” (MECAD); certificar anualmente la precisión de los metadatos; y, utilizar procedimientos normalizados de declaración de datos electrónicos para una supervisión más eficaz de las normas (más información específica se puede consultar en la página del FMI).

En el último reporte anual para México, obtuvimos una calificación “adecuada”, en el cual dice que el país cumplió con los requerimientos de puntualidad en la mayoría de los casos, mientras que acusa al gobierno central y general de utilizar “opciones de flexibilidad” ante el reporte de sus operaciones. Aunque en algunos rubros tuvimos excelentes observaciones, el reporte en general da la impresión que hay mucho lugar para mejorar.

El nivel más alto de normas (NEDD-Plus) hace hincapié en prácticas de divulgación de datos más rigurosos. Incluye nueve categorías adicionales con el compromiso de cumplimiento a partir de fines de 2019, que abarcan balances sectoriales, operaciones y deuda bruta del gobierno, encuestas de corporaciones financieras, inversión de cartera e inversión directa y mayor detalle de las reservas internacionales. Los países que se han comprometido con este nivel son Francia, Alemania, Suecia, Italia, Holanda, Portugal, España y Estados Unidos.

México no solo necesita mejorar su evaluación (sacar 10), sino suscribirse al NEDD-Plus. Esto es algo que debemos exigir de inmediato a la SHCP, Banxico y al INEGI. Sería una política excelente para mejorar la credibilidad en nuestros datos.

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