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Tropiezo

octubre 29th, 2014 | Posted by Jonathan Heath in Pulso Económico (Reforma) - (Comentarios desactivados en Tropiezo)

En los últimos meses hemos visto muchos indicadores que señalan que la economía ha mejorado, después de un largo periodo (22 meses) de un estancamiento inusual. Las exportaciones no petroleras, en especial las del sector automotriz, han retomado su papel del motor de crecimiento principal de la actividad económica; la inversión privada empieza a crecer, mientras que el consumo privado ha mostrado señales de cierta mejoría. El gran ausente ha sido el gasto público, en especial la inversión pública, que afortunadamente no ha frenado demasiado al resto de la economía. El escenario apunta a que es posible alcanzar un crecimiento anual de 3 por ciento en la segunda mitad del año, que aunado al 1.7 por ciento de la primera mitad, nos daría un incremento alrededor de 2.4 por ciento para el año (el consenso).
Aun así, tenemos que reconocer que no es una tasa muy dinámica que digamos y todavía se ubica muy por debajo de lo que el gobierno nos prometió al inicio del sexenio. En especial, sale a relucir la debilidad del consumo de los hogares, que se ha visto muy afectado por una merma en su poder adquisitivo. Según los registros del IMSS, se perdieron alrededor de 700 mil empleos en la gran recesión de 2008-2009, que se recuperaron (con creces) en los siguientes años. Sin embargo, la mayoría de los empleos perdidos fueron de ingresos de cinco mil pesos o más, mientras que los que se han recuperado han sido mayoritariamente menores a tres mil pesos. Aunado a la disminución en los salarios, hubo una pérdida en el poder adquisitivo para los hogares de menores ingresos al medirlo vía el subíndice de precios de alimentos. También hubo una pérdida en el ingreso personal disponible de los hogares con mayores ingresos como consecuencia de la reforma hacendaria. Si a estos factores le agregamos un nivel de confianza muy baja y cierto sobreendeudamiento de las familias, nos encontramos con una situación precoz en la mayoría de los hogares, que explica el débil desarrollo del consumo. No obstante, la economía presenta signos de mejoría, por lo que se espera que se mantengan las tendencias positivas en la mayoría de los indicadores.
El Indicador Global de Actividad Económica (IGAE) presentó una tasa de crecimiento de 0.33 por ciento en el primer mes del tercer trimestre (julio), que anualizada representa un avance de 4.04 por ciento, mientras que la tasa anual (respecto al mismo mes del año anterior) fue 2.5 por ciento. El buen comienzo del trimestre nos hizo pensar que en los tres trimestres podríamos observar ya un sólido avance. Sin embargo, hace unas semanas recibimos la noticia de que la industria manufacturera retrocedió -0.31 por ciento en agosto respecto a julio, por lo que ya anticipábamos que el mes no sería tan bueno como el anterior. Parte de la disminución se debió a una comparación desfavorable en el número de días laborales, ya que comparamos la tasa anual de 1.39 por ciento con la serie corregida por efectos de calendario, nos encontramos que aumentó 2.56 por ciento. Pero aun así, el desempeño de la manufactura en agosto no parecía ser un tropiezo importante, sino simplemente muestra de cierta varianza dentro de una tendencia positiva. Por lo tanto, la expectativa de agosto en su conjunto era de crecimiento positivo, aunque menor al del mes anterior.
No obstante, el INEGI reportó que el IGAE de agosto también fue negativa (-0.17 por ciento), como consecuencia de una caída (-0.24 por ciento) en las actividades terciarias (que son comercio y servicios). Esto significa que se ve difícil llegar a una tasa superior al 2.0 por ciento anual en el tercer trimestre. Esto obliga a una expansión mayor en el último trimestre de una tasa anual de 4.0 por ciento o más, para llegar a la tasa de 2.4 por ciento en 2014. El resultado parece representar un serio tropiezo para la recuperación anunciada.
Las buenas noticias son que las exportaciones no petroleras de septiembre señalan que las actividades secundarias deberían reportar muy buenas cifras en el último mes del tercer trimestre, ya que alcanzaron una tasa anual de 11.6 por ciento, la más elevada desde octubre de 2010. Confirma la hipótesis de que el tropiezo que registró la manufactura en agosto fue más bien una excepción y no un cambio de tendencia. Si las exportaciones no petroleras muestran crecimiento sostenido de dos dígitos en los siguientes meses, será posible ver una mejoría notable en el desempeño general de la economía.
Por lo pronto, las incógnitas que permanecen giran alrededor de la debilidad en el consumo de los hogares y en la ausencia del gasto público.

La Medición de las Ventas

octubre 23rd, 2014 | Posted by Jonathan Heath in Arena Publica - (Comentarios desactivados en La Medición de las Ventas)

Con la divulgación de las cifras para agosto de 2014, el INEGI introdujo una nueva encuesta mensual para los indicadores de ventas comerciales, tanto al por menor como al por mayor. La nueva encuesta amplia la muestra para abarcar establecimientos y empresas de todos los tamaños, para tener una cobertura por entidad federativa y para que los resultados fueran compatibles con el Sistema de Clasificación Industrial de América del Norte, versión 2007 (SCIAN 2007) y así, con el Sistema Nacional de Cuentas Nacionales (base 2008). Para marcar la diferencia, se cambia el nombre de Encuesta Mensual sobre Establecimientos Comerciales, a Encuesta Mensual sobre Empresas Comerciales, mientras que se conserva el uso de las mismas siglas, “EMEC”. ¿Cuáles son las diferencias que trae la nueva EMEC?

En primera instancia, se cambia el esquema del muestro aplicado a una combinación de probabilístico y no probabilístico y se incluye ahora a los establecimientos y empresas de todos los tamaños. De esta manera se amplía la cobertura del comercio al por mayor al 87.9 por ciento y la de al por menor a 99.4 por ciento. La encuesta anterior utilizaba un esquema de muestreo determinista y solo abarcaba establecimientos comerciales grandes y medianos, lo que permitía cubrir tan solo 50 por ciento de los establecimientos al por mayor y 85 por ciento al por menor.

La ampliación de la muestra también permite al INEGI reporta ahora las cifras a nivel de entidad federativa, siendo que en la EMEC anterior la cobertura de 37 ciudades o áreas urbanas no permitía reportar así los resultados. El cambio al SCIAN 2007 (anteriormente se utilizaba el SCIAN 2002) implica cobertura distinta en muchas de las ramas y subsectores, por lo que los sectores reportados no son compatibles con las series anteriores. En la construcción de los agregados se utiliza base 2008 = 100 para cada sector, subsector y rama, mientras que las ponderaciones (fijas) obedecen a los pesos relativos de las estructuras de las ramas que provienen del Censo Económico del Sector Comercio en 2009. La EMEC anterior utilizaba los pesos provenientes del Censo en 2004. Estos cambios permiten incorporar información de los Censos Económicos 2009 y acercarse al Sistema de Cuentas Nacionales de México (que reporta el PIB), que sostiene la misma base de 2008.

La nueva encuesta se empezó a levantar a partir de 2008, por lo que no hay disponibilidad de información homogénea para los años anteriores. Dado que lleva ya más de cinco años, los resultados permiten calcular los factores estacionales para las series ajustadas por estacionalidad. Como sería de esperarse, la combinación de diferentes coberturas, ponderaciones distintas y un nuevo clasificador (SCIAN), junto con una reestimación de los factores estacionales, termina por brindar un patrón diferente para la nueva serie comparado con la anterior.

 

Gráfica 1 – Comparación Ventas al Por Menor Base 2003 versus Base 2008

 

En la comparación de las dos series, destacan tres periodos (gráfica 1). Primero, vemos que en 2008-2009 la nueva serie no registra caídas tan pronunciadas como la serie anterior. Segundo, se puede apreciar un desempeño menor en la nueva serie a partir de 2010 hasta mediados de 2012. Finalmente, existen mejores crecimientos en la nueva durante los últimos dos años. De hecho, la tasa de crecimiento de diciembre 2012 a diciembre 2013 de la serie anterior era -1.14 por ciento, mientras que la de la nueva serie es de 1.91 por ciento. Al final de cuentas, la correlación entre las series de tendencia-ciclo de las ventas al por menor (que elimina la estacionalidad y el ruido) es de 0.904. No obstante, de los 78 meses que existen en común entre las dos series ajustadas por estacionalidad, encontramos signos distintos (lo que implica crecimiento en vez de caída o viceversa) en 25 observaciones.

Uno de los usos analíticos de las series de ventas es comparar las tendencias con las de otras series. En particular, es interesante ver la relación entre las ventas al por menor y el consumo de los hogares, y la de las ventas, tanto al por menor como al por mayor, con el Indicador Global de Actividades Económicas (IGAE) de los sectores 43-46 (comercio). No obstante, primero conviene aclarar que no todo el consumo de los hogares proviene de ventas de establecimientos comerciales al por menor, mientras que no toda la actividad comercial se refleja en las ventas de las empresas comerciales.

 

Gráfica 2 – Comparación Ventas al Por Menor con Consumo de los Hogares

 

En el primer caso, la correlación de las tendencia-ciclos de ventas al por menor y el consumo de los hogares es de 0.901. Sin embargo, a partir de la recuperación que inicia a mediados de 2009, se nota un desempeño superior en el consumo comparado con las ventas al por menor. También, se puede apreciar que el consumo muestra una varianza mayor que las ventas. En buena medida, esto se explica por el hecho de que mientras toda venta de establecimientos y empresas comerciales es consumo de los hogares, no todo el consumo privado proviene de las ventas realizadas por establecimientos y empresas comerciales. La diferencia principal es que falta incluir en el consumo, la adquisición de servicios de distintos tipos, que de por si representa una proporción mucho mayor del consumo de bienes.

El segundo caso es la comparación entre tanto las ventas al por menor como al por mayor con el sector 43-46 (clasificación SCIAN), que representa el comercio (gráfica 3). Posiblemente podríamos anticipar que la correlación entre las ventas y el IGAE debería ser mayor (ya que en ambos casos se trata de bienes exclusivamente), pero encontramos que es 0.841 entre las ventas al por menor y el IGAE 43-46, mientras que es 0.827 entre las ventas al por mayor y el IGAE. Aquí conviene aclarar que las Cuentas Nacionales no distinguen entre el comercio al por menor y al por mayor, ya que en muchos casos no se puede diferenciar cual es cual. También, las cuentas nacionales abarcan algo del comercio informal por inferencia, que no puede ser clasificada adecuadamente. Esto significa que no se puede conocer la ponderación relativa de las ventas al por menor y al por mayor dentro del IGAE.

Gráfica 3 – Comparación Ventas al Por Menor y al Por Mayor con el IGAE 43-46

 

Si observamos la gráfica 3, podemos ver que el IGAE del comercio se ubica sistemáticamente (a partir de 2011) por encima de las ventas de establecimientos comerciales, tanto al por menor como al por mayor e incluso, el crecimiento que se observa en el IGAE a partir de 2014 es superior a la venta comercial en el mismo periodo. Esto sugiere que el comercio informal ha ganado espacio dentro de las actividades comerciales a partir de mediados de 2010, fenómeno que se ha acentuado a partir de 2014 con la entrada de la Reforma Hacendaria.

En conclusión, cualquier ampliación de cobertura y actualización de la estructura inherente en un indicador económico debe ser vista con buenos ojos. El hecho de que las ventas comerciales ya comparten la misma base que las cuentas nacionales e incorporan el SCIAN 2007 significa que la nueva EMEC debe reflejar mejor la realidad de nuestro país. El problema principal, como ha sucedido en muchas ocasiones en el pasado, es que estas mejorías implican rompimientos con las series anteriores, que las sustituyan en vez de resultar complementarios. El resultado final es que ahora contamos con una serie homogénea de ventas comerciales tan solo a partir de 2008, sin la posibilidad de realizar comparaciones robustas con el acontecer de la economía en las décadas anteriores. Sigue siendo una enigma el por qué el INEGI no puede proveer a la sociedad mexicana series homogéneas continuas como se hace en otros países.

 

El Consumo Privado

marzo 19th, 2014 | Posted by Jonathan Heath in Pulso Económico (Reforma) - (Comentarios desactivados en El Consumo Privado)

Ayer martes, el INEGI dio a conocer un nuevo índice, el “Indicador Mensual del Consumo Privado en el Mercado Interior”. Su importancia no solo radica en que el consumo de los hogares representa por mucho el elemento de mayor peso de la demanda agregada, sino que era prácticamente la única parte que no se reportaba con una frecuencia mensual. Ahora ya se tienen indicadores de casi todos los componentes: el consumo privado, la inversión fija bruta, el gasto público, las exportaciones y las importaciones. Solo falta un indicador mensual de inventarios.

Su introducción es una pieza más de una lista de novedades que prometió el INEGI desde el año pasado. Primero, adelantó la fecha de publicación del PIB nominal para que empatara con la divulgación del PIB real. Después presentó el Indicador Mensual de la Inversión Fija Bruta con mayor desglose, para ver la construcción dividida en residencial y no residencial, y separando la compra de equipo de transporte del resto de la maquinaria y equipo. Hace un par de meses se introdujo índices de confianza empresariales para los sectores de la construcción y del comercio. Para el siguiente trimestre, nos prometió un nuevo indicador mensual de la actividad industrial por entidad federativa, y hacia fines de año un indicador trimestral de puestos de trabajo.

Aunque el nuevo indicador mide el gasto de los hogares en bienes y servicios de consumo, no se construye mediante encuestas a los hogares (como podría ser la Encuesta Continua de Ingreso-Gasto de los Hogares), sino más bien mediante indicadores de ventas, o incluso de producción en los casos en que no se dispone de información sobre las ventas. Se construye con información que proviene de encuestas propias del Instituto, así como de estadísticas externas de diversas cámaras y asociaciones. Curiosamente, el INEGI dice que también incorpora información del Bureau of Labor Statistics de Estados Unidos (habría que preguntar qué datos nos brinda nuestros vecinos sobre nuestro propio consumo interno).

En este sentido, este indicador difiere algo de cómo lo reportan en Estados Unidos. Allá calculan en gasto de los hogares en términos de dólares (a diferencia de un índice) para poder dividir entre el ingreso de los hogares y así obtener el consumo de los hogares como porcentaje del ingreso personal disponible. El problema fundamental es que no existe en México una medición del ingreso disponible.

Los resultados son interesantes. A primera vista, la gráfica del consumo privado parece mostrar la misma tendencia que el IGAE. Hay una disminución pronunciada desde mediados de 2008, que se recupera a mediados de 2009, para después mostrar un crecimiento continuo entre 2010 y 2012 y un estancamiento en 2013.  El INEGI reporta que el crecimiento promedio de 2013 respecto a 2012 fue 2.4 por ciento, que en principio suena muy elevada ya que es más de lo doble que el PIB. Sin embargo, se puede apreciar el estancamiento en la tendencia-ciclo que prácticamente muestra una línea horizontal durante todo el año pasado.

El crecimiento promedio anual de 2009 a 2012 del consumo privado es de 2.1 por ciento, similar al promedio del PIB en el mismo periodo. Mientras que el consumo cayó más que el PIB en 2009 (-6.2 versus -4.7 por ciento), igual en 2010 (ambos 5.1 por ciento) y creció un poco más en 2011 y 2012 (4.7 por ciento en ambos años comparado con tasas de 4.0 y 3.9 por ciento del PIB, respectivamente), en 2013 crece más de lo doble (2.4 versus 1.1 por ciento del PIB). En dos días el INEGI dará a conocer las cifras de la demanda agregada para el cuarto trimestre de 2013 y el año en su conjunto. Será interesante comparar este nuevo indicador con el consumo privado de las cuentas nacionales.

Uno de los aspectos positivos del indicador es que abarca un periodo amplio (desde 1993), lo que permite utilizar la serie en estudios econométricos para tratar de explicar otros indicadores o fenómenos. Por ejemplo, el INEGI nos da desde un principio todas las series ajustadas por estacionalidad, algo que todavía no puede ofrecer en el caso de los nuevos indicadores de confianza empresarial.

Sin embargo, la parte negativa está en el gran atraso en la fecha de publicación del indicador, una semana después de que sale la inversión fija bruta para el mismo mes, que hasta ahora había sido el indicador que más tarda en divulgarse. Contamos con la información dos antes de darse a conocer los componentes de la demanda agregada, que resta muchísimo a la utilidad coyuntural del indicador. Ojalá que pueda acortar los tiempos de divulgación y así tener más utilidad.