¿Debe Preocupar la Producción Industrial?

El INEGI reportó que la producción industrial disminuyó 0.9% en mayo respecto al mes anterior.  La caída es equivalente a una disminución anual de 10.6%, por lo que podemos apreciar que es significante.  ¿Deberíamos estar preocupados?  La respuesta es ambigua.

En principio, una tasa negativa en un mes dado no debe causar intranquilidad.  En una serie desestacionalizada, podemos observar de vez en cuando tasas negativas sin que cambie la tendencia alcista.  Por ejemplo, en los últimos dos años observamos que la producción industrial ha aumentado 7.9% y de las 24 observaciones, 18 fueron positivas y 6 negativas, lo que es un comportamiento bastante normal.  Por lo mismo, nunca debemos enfocar nuestra atención exclusivamente en el último dato.  Una tasa negativa puede resultar de algún factor no repetitivo, particular a ese momento, lo que llamamos ruido blanco.  Si nos enfocamos en el resultado del mes sin ver el contexto y su tendencia, corremos el riesgo de sobre diagnosticar la tasa y llegar a conclusiones erróneas o por lo menos no muy precisas.

La parte más importante de cualquier indicador suele ser su tendencia.  Muchas veces las variaciones de un mes a otro pueden obedecer a patrones estacionales, efectos de calendario o ruido blanco.  En estos casos, un incremento o una caída significante es un fenómeno aislado y pasajero.  En cambio, la tendencia marca la dirección a través del tiempo y típicamente está relacionada con el ciclo económico.

El Departamento de Estudios Económicos de Banamex reportó que el dato del mes “se debió principalmente al desempeño negativo de los dos principales sectores de la producción industrial (manufacturas y  construcción).  No obstante, pensamos [en Banamex] que la contracción mensual de los principales segmentos industriales representa sólo una pausa temporal en su tendencia alcista”.  En otras palabras, no se van con la finta de sobredimensionar una sola observación.  Incluso, Banamex dice que espera que la producción industrial “continúe al alza en los próximos meses, aunque es probable que durante la segunda mitad del año modere su ritmo de crecimiento anual respecto al del primer semestre”.  Más aún, Banamex sostiene que las cifras reportadas son consistentes con su pronóstico de crecimiento anual del PIB para el segundo trimestre del año, de 4.5%.

El problema es que por primera vez en casi tres años, la tendencia-ciclo de la producción industrial manifestó una tasa negativa.  Después de alrededor de dos años de crecer en promedio 0.3% cada mes, la tendencia mostró un comportamiento lateral en marzo y abril, y a partir de mayo cae por primer vez desde junio de 2009.  Sin embargo, al igual que con la tasa mensual de la serie desestacionalizada, debemos de tener cuidado en llegar a una conclusión mediante la observación de un solo dato.

En este caso, los métodos estadísticos que descomponen una serie de tiempo en sus componentes (tendencia, ciclo, estacionalidad y ruido blanco) son relativamente inestables en las puntas.  Suele suceder que si las siguientes observaciones son positivas, el recálculo del componente de tendencia dejará de mostrar la disminución que ahora vemos en mayo.

Debe existir un poco de inquietud por la tasa negativa en mayo, no tanto por el dato en sí, sino porque viene acompañado de la posibilidad de un comienzo de una nueva tendencia a la baja en la producción industrial.  No es suficiente ver un solo dato, en especial porque existen signos positivos en variables relacionadas como las exportaciones manufactureras o el Indicador IMEF manufacturero.  Sin embargo, habrá que estar más atentos que lo normal para ver que nos dicen las cifras de junio.

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