¿Somos Pobres?

El Secretario de Hacienda de Crédito Público, Ernesto Cordero, mostró de nuevo su falta de experiencia política al declarar que México no es un país pobre sino de ingreso medio.  Aunque buscó afinar lo dicho y aclarar lo que quiso decir, el daño ya quedó. Lo preocupante no es tanto lo que dijo en sí, sino el hecho de que es uno de los que aspira a ser candidato a la presidencia de la República.  Definitivamente, fue un error político, imperdonable para un político de alto perfil.

Pero dejemos a un lado el aspecto político.  Técnicamente hablando, en términos económicos, ¿tiene razón?  Aunque posiblemente decirlo pudiera no ser políticamente correcto, la verdad es que sí tiene razón: el Banco Mundial (BM) tiene a México clasificado como un país de ingresos medio alto.  Es más, si hubiéramos experimentado un crecimiento de 5% promedio en la última década sin haber sufrido las dos recesiones, es hasta probable que estaríamos clasificado como un país de altos ingresos.

¿Cómo puede el BM considerar a México como un país de ingresos medio alto?  Oficialmente, casi la mitad de la población se ubica por debajo del umbral de pobreza.  Existen múltiples indicadores y miles de anécdotas que pudiéramos presentar para rebatir esta clasificación.  Sin embargo, lo que falta entender es que la pobreza es un concepto relativo.  En este caso nos estamos comparando con 213 países en el mundo.  En términos de ingreso per cápita, hay alrededor de 77 países que están mejor que México; pero también hay como 135 países que tienen menos.

Podemos ver la pobreza desde dos ángulos distintos: en términos absolutos y relativos.  En cuanto al primero, pudiéramos pensar que si una persona no tiene suficiente ingreso para comer, lo podríamos considerar pobre.  En este sentido, el BM trata de estimar el número de personas que tienen menos de un dólar al día (ajustado por tipos de cambio y poder adquisitivo de país a país).  Aún en este caso no necesariamente es una medida muy robusta, ya que algunas de estas personas pudieran sobrevivir del autoconsumo como seguramente lo hacia un gran porcentaje de la población en siglos anteriores.  Queda claro que los casos que hemos visto de hambruna en algunos países del mundo se pueden asociar con una pobreza absoluta, sin embargo, los expertos dicen que estas situaciones se derivan de problemas políticos y no necesariamente del entorno económico.

No obstante, en la mayoría de los casos tenemos que ver a la pobreza en términos relativos.  Una de las clasificaciones más utilizadas es el de ingreso, pero hasta el propio BM aclara que la clasificación por ingreso no necesariamente refleja el estatus de desarrollo de un país.  Se pueden utilizar otros indicadores, como si cuenta con acceso a electricidad, pisos de cemento, drenaje y una educación elemental.  Sin embargo, bajo estos criterios, la clase media de hace 200 años los tendríamos que clasificar casi como pobreza extrema y la de hace 100 como pobreza patrimonial.

También influye el aspecto cultural.  Puede existir una comunidad aislada en algún lugar del mundo, que bajo el criterio que fuera la clasificaríamos como pobre.  Sin embargo, la percepción es bajo nuestros criterios, impuestos desde afuera.  En su entorno, puede que existe un equilibrio funcional y no se sienten como pobres.

El hecho de que México tenga un ingreso per cápita de 8,960 dólares (en 2009 según cálculo del BM) tiene muy poco que ver con nuestro problema de pobreza.  Por ejemplo, Afganistán tiene un ingreso per cápita de 310 dólares, pero con una línea de pobreza con la cual únicamente 36.0% de la población se considera pobre.  Obviamente si utilizáramos nuestra propia línea de pobreza para juzgar a Afganistán, seguramente habría más del 90% de la población en la categoría de pobres.  ¿Pero es válido?

Brasil tiene un ingreso de 8,070 dólares por persona y 21.4% de la población en condiciones de pobreza.  Colombia tiene un ingreso de 4,990 y pobreza de 45.5%.  ¿Son comparables con México?  Si Colombia tiene la mitad de nuestros ingresos, pero un porcentaje ligeramente menor de pobreza, ¿está mejor que nosotros?  ¿Si Brasil tiene un poco menos ingreso pero mucho menor porcentaje de pobreza?

La clasificación por ingresos del BM es simplemente una de muchas formas de comparar los países.  La categoría más baja, de ingresos bajos, es de un ingreso per cápita de 995 dólares o menos.  En esta se ubican 40 países, casi todos de África.  Posiblemente Haití está en esa lista, pero sus datos no están disponibles.  Esto significa que casi no hay países latinoamericanos que se consideran de bajos ingresos.

La siguiente categoría es de ingresos medios bajos y son 56 países que tiene entre 996 y 3,945 dólares por persona.  Aquí encontramos a países como Nicaragua, Bolivia, Honduras, Paraguay, Guatemala y El Salvador.  Aunque México tuviera la mitad de los ingresos que actualmente tenemos, no llegaríamos a estar en este grupo.

La categoría de México de ingresos medio altos empieza a partir de 3,946 dólares y llega hasta 12,195.  Somos 48 países en este grupo, en el cual Venezuela y Chile están en la parte superior y Ecuador, Perú y Colombia están en la parte baja.  Aunque Brasil y Argentina se ubican por debajo de México, la diferencia es muy poco.

Finalmente tenemos el grupo de los ingresos altos que empieza a partir de 12,196 dólares.  El único país latinoamericano que se ubica en este grupo de Trinidad y Tobago con 16,700 dólares per cápita.  Encabeza la lista Mónaco con 197,590 y Liechtenstein con 136,630 dólares.

No cabe duda que todo es relativo.  México es un país de ingresos medio alto, ya que el 75% de los países del mundo tienen menores ingresos per cápita que nosotros.  ¿Eso significa que no tenemos problemas de pobreza?  Claro que no, pero posiblemente nuestros problemas no son mayores que la gran mayoría de los países que se ubican por debajo de nosotros.

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