La Actividad Económica Estatal

La semana pasada, el INEGI dio a conocer el PIB estatal con la nueva base 2008, por lo que ahora tenemos series consistentes de las 32 entidades federativas de 2003 a 2012. Yo siempre me concentro en las cifras macroeconómicas nacionales, por lo que no analizó con profundidad los diversos sectores de la economía y mucho menos, las actividades por regiones. No obstante, hay que recordar que las nacionales son promedios de sectores y regiones muy diversos, que muchas veces esconden vicisitudes y aspectos de por más interesantes.

Ya conocemos bien el comportamiento del PIB nacional. Entre 2003 y 2012, la actividad económica del país creció 27.6 por ciento, equivalente a un promedio anual de 2.7 por ciento en los nueve años. Las actividades primarias, que representan en promedio 3.2 por ciento del PIB total, creció 10.2 por ciento, un promedio anual de 1.1 por ciento. Las secundarias (36.8 por ciento del PIB) crecieron 16.9 por ciento, un promedio anual de 1.8 por ciento. Finalmente, las terciarias (59.9 por ciento), crecieron 35.7 por ciento, un promedio de 3.5 por ciento cada año. Con estas cifras, queda claro que el comercio y los servicios son las actividades que más crecieron, mientras que la agricultura presentó el menor dinamismo.

¿Pero qué podemos decir del desempeño regional? Queda claro que el promedio no es buen reflejo de lo que ha pasado en cada entidad. De entrada, el estado de mayor crecimiento a lo largo de los nueve años fue Baja California, con un promedio anual de 5.3 por ciento, prácticamente lo doble del PIB nacional. En especial, destacó el crecimiento de este estado entre 2004 y 2007 cuando alcanzó una tasa media de 9.7 por ciento en los cuatro años. Vemos primero un crecimiento de 26.0 por ciento en 2004 en las actividades secundarias (que ha representado 24.1 por ciento promedio del PIB estatal en los nueve año), para después observar un desempeño formidable de 10.2 por ciento promedio anual en el sector terciario (72.3 por ciento del PIB estatal) en los primeros cuatro años del periodo. Lo más seguro es que el estado tuvo el desarrollo de una actividad en especial que arrancó en 2004 y que actuó como motor de crecimiento para las actividades terciarias en los años subsecuentes.

En el otro extremo tenemos a Campeche, cuya actividad económica ha disminuido por ocho años consecutivos; en 2012 su PIB fue 29.2 por ciento menor al de 2003. Cuando vemos que las actividades secundarias del estado han representado 91.6 por ciento del PIB estatal, queda claro que la reducción en la producción petrolera, concentrada en Cantarell, explica prácticamente todo lo que ha pasado en este estado en la última década. En sí, Campeche ha tenido el peor desempeño en seis de los nueve años. Chiapas tuvo el peor en 2004, Tlaxcala en 2005 y Coahuila en 2009. Campeche es el único estado que no ha crecido en los últimos nueve años; los que menos crecieron fueron Chiapas (1.7), Durango (2.0), Oaxaca (2.0) y Tlaxcala (2.0 por ciento).

El peor año para el país fue 2009, cuando 31 de las 32 entidades federativas sostuvieron tasas negativas, siendo Tabasco (con 3.8 por ciento de crecimiento) la única excepción. El estado que más sufrió fue Campeche, con una disminución de 12.8 por ciento. Sin embargo, también tuvo el mejor rebote, ya que en los siguientes dos años creció 14.4 y 8.7 por ciento, respectivamente.

A nivel de las distintas actividades económicas, sobresalen Aguascalientes, Zacatecas y Baja California, como los de mejor crecimiento en las primarias, secundarias y terciarias, respectivamente. Los peores fueron Nuevo León, Campeche y Guerrero. A nivel de participación, las entidades de mayor ponderación son Sinaloa, Campeche y Distrito Federal, en cuanto a lo que corresponde a las actividades primarias, secundarias y terciarias, respectivamente. Los de menor ponderación son Distrito Federal, tanto en las primarias como secundarias, y Campeche en las terciarias.

Tanto Campeche como el Distrito Federal son excepciones dentro del país. El primero por la concentración petrolera en la entidad y el segundo, por sus características de una mega ciudad, capital y cosmopolita. Sin considerar a estas dos, Sinaloa es la de mayor ponderación primaria y Nuevo León el menor; Tabasco es el mayor y Quintana Roo el menor en cuanto a las actividades secundarias; mientras que Quintana Roo y Tabasco representan el máximo y el mínimo para las terciarias. De nuevo, Tabasco se caracteriza por ser una entidad petrolera, mientras que en Quintana Roo predomina el turismo.

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