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Author Archives: Jonathan Heath

El Gobernador Díaz de León

enero 8th, 2018 | Posted by Jonathan Heath in Pulso Económico - (Comentarios desactivados en El Gobernador Díaz de León)

Al día siguiente del destape del PRI, el presidente designó a Alejandro Díaz de León para Gobernador del Banco de México. No hubo sorpresa, pues era el primero en las listas de casi todos los analistas. A pesar de que era buen candidato y tiene todas las credenciales necesarias para el puesto, la decisión tuvo una gran dosis de elementos políticos y al final de cuentas resultó crucial la amistad y proximidad con el grupo cercano al presidente. No obstante, es una persona muy bien calificado y obtuvo el beneplácito de prácticamente todos los que analizan y vigilan el banco central de nuestro país, tanto internos como en el exterior. Su designación augura continuidad y todavía mayor consolidación de una institución autónoma y bien cimentada.

De entrada, continuará trabajando con tres miembros sólidos de la Junta de Gobierno y un staff de los mejores economistas del país. Su primera tarea, que es el próximo anuncio de la decisión de política monetaria para el jueves de la semana entrante (14 de diciembre), está prácticamente lista. En principio, no se espera movimiento en la tasa objetivo, aunque la Junta estará muy atento a las noticias de inflación de la segunda quincena de noviembre y seguramente estarán evaluando los posibles impactos de la reforma fiscal de Estados Unidos y la política monetaria de la Reserva Federal. Dónde sí se pondrá mucha atención es en la redacción del anuncio y en las minutas, que saldrán dos semanas después. Los analistas buscarán cambios de estilo en la redacción y diferentes énfasis en los balances de riesgos. No obstante, podría ser todavía muy temprano para notar cambios sustanciales.

Díaz de León llega cuando la inflación esta en su punto más elevado de los últimos 16 años, en un momento en que es muy probable que la Reserva Federal acelere su descarga de su hoja de balance y decide programar más aumentos en su tasa objetivo. Dada la aprobación de la reforma fiscal, que crea incentivos para la repatriación de capitales y cambios en las decisiones de inversión de empresas multinacionales, será muy difícil para el Banco de México reducir el diferencial de tasas, aun en el caso de que la inflación empieza a disminuir rápidamente a principios del año entrante. No va ser un camino fácil para la Junta de Gobierno, por lo que el nuevo Gobernador estará en la mira de todos.

Una de las primeras áreas de oportunidad esta en las tan criticadas minutas de las reuniones de la Junta de Gobierno referente a la decisión de política monetaria. En especial, el FMI ha dicho que son excesivas, repetidas, aburridas y que no cumplen su acometido, ya que no ayudan a anticipar bien la dirección futura de la política monetaria. A pesar de que el Banco ha presumido su política de comunicación y transparencia, aparentemente existe amplio espacio para mejorar.

No obstante, el manejo adecuado de la política monetaria no es necesariamente el reto principal para el quien toma ahora el timón. Más bien va ser la consolidación de su liderazgo y el establecimiento de su autoridad, después de que dos grandes personajes ocuparon la silla principal. Tanto Guillermo Ortiz como Agustín Carstens eran economistas de mucha fama y reputación, de carácter fuerte y hasta cierto punto, autoritarios. Los dos eran conocidos por sus desplantes cuando alguien se les ponía enfrente. No les gustaba, ni toleraban mucho, discrepancias intelectuales y mucho menos, votos independientes. Sus grandes dones de liderazgo imponían respeto casi absoluto. El tema no es que le falta liderazgo a Díaz de León, sino más bien lo tiene que demostrar y ganar a pulso.

Donde más lo va a tener que manifestar es en la propia administración del Banco. Recordemos que, en los años anteriores, aumentó significativamente el número de funcionarios y hubo gastos superfluos y cuestionables. El nuevo gobernador tendrá que meter orden, más austeridad y ponerle más atención directa al buen manejo de la institución.

Finalmente, falta la designación del quinto miembro de la Junta. El presidente ha ganado fama en otorgar poca importancia a este tipo de puestos. Ojalá que ahora no sea el caso. También debemos recordar que el periodo de ocho años de Manuel Ramos Francia concluye el 31 de diciembre de 2018, al mes escaso de empezar el nuevo sexenio. El contar con una Junta completa es crucial para su buen funcionamiento y es señal de respeto institucional.

Desaceleración

noviembre 29th, 2017 | Posted by Jonathan Heath in Pulso Económico (Reforma) - (Comentarios desactivados en Desaceleración)

El INEGI informó que la tasa de crecimiento del PIB del tercer trimestre fue negativa, de -0.3 por ciento. La noticia en sí no fue de sorpresa, ya que no fue muy distinta a la tasa del estimado oportuno anunciado hace tres semanas de -0.2 por ciento. Sin embargo, al igual cuando se anunció el cambio de año base, sigue sorprendiendo las revisiones de cifras anteriores. Los cambios anunciados nos relatan un comportamiento muy distinto de este año a lo que pensábamos apenas hace un mes. Primero, el 31 de octubre presentó el INEGI el cambio de año base de las cuentas nacionales que, en sí, significa una revisión a casi 60 millones de datos. En este proceso observamos, por ejemplo, que el crecimiento de 2016 no fue de 2.3 por ciento como se había informado a principios de año, sino más bien de 2.9 por ciento y en especial, se revisó al alza el crecimiento del último trimestre del año. Posteriormente, con la presentación del cálculo tradicional del PIB del tercer trimestre se revisó a la baja el crecimiento del segundo trimestre a 0.3 por ciento (antes se había reportado 0.6 por ciento).

¿Qué significa tanto cambio para el comportamiento de la economía en 2017? A iniciar el año, las expectativas eran pesimistas. La llegada de Trump, las perspectivas de la renegociación del TLCAN, el gasolinazo y la trayectoria de la política monetaria de Estados Unidos, hicieron que prácticamente todos los analistas revisaran a la baja sus expectativas de crecimiento para el año. Sin embargo, en lo que fuimos conociendo las cifras de crecimiento, encontramos que no hubo una desaceleración significativa del PIB en los primeros trimestres del año. Los números originales decían que después de crecer 0.7 por ciento en el cuarto trimestre de 2016, crecimos 0.6 por ciento en cada uno de los dos primeros trimestres de 2017. Nos quedamos con la explicación de que en cada uno de los tres trimestres crecimos más o menos igual, aunque fue cambiando el dinamismo de un componente del PIB a otro. En el primer trimestre fueron las exportaciones y en el segundo fue el consumo privado lo que permitió que la expansión de la economía continuara a un mismo paso.

Pero ahora cambia esa interpretación. Los nuevos números dicen que después de crecer 1.0 por ciento en el cuarto trimestre de 2016, hubo una desaceleración marcada en cada uno de los tres trimestres siguientes: 0.6 por ciento en el primero, 0.3 por ciento en el segundo y ahora, -0.3 por ciento en el tercero. Lo que pensábamos que iba pasar y después vimos que no paso, ahora resulta que siempre sí pasó. Si estudiamos bien los indicadores disponibles, encontramos que lo que más explica la desaceleración en la economía es la disminución paulatina en la producción del petróleo y la falta de dinamismo en la inversión privada.

¿Qué podemos anticipar para el cierre del año? Si extrapolamos la trayectoria de los últimos cuatro trimestres hacia el último del año, llegamos a una conclusión muy pesimista. Sin embargo, la caída del tercer trimestre se explica en parte por las afectaciones de los sismos en septiembre (la actividad económica disminuyó -0.5 por ciento en eses mes), lo cual es de carácter temporal. Por lo mismo, es de esperarse un rebote en la actividad económica en el cuarto trimestre. No obstante, el fracaso de ronda cuatro y las posiciones absurdas de Estados Unidos en el proceso de renegociación hacen prever una mayor probabilidad de que no tengamos un TLCAN 2.0 el año entrante. Esto seguirá frenando la inversión privada, limitando las posibilidades de un mayor dinamismo.

Por lo pronto, el Banco de México anunció una revisión a la baja en su estimado de crecimiento del PIB para 2017, de 2.25 por ciento (punto medio de su intervalo) a 2.05 por ciento. La siguiente encuesta de expectativas que veremos es la que levanta Banxico a los “especialistas” en economía, que se publicará el viernes, 1 de diciembre. Sin embargo, el último día de entrega fue el viernes 24, el mismo día que INEGI publicó sus últimos datos. No queda claro que los participantes tuvieron tiempo para revisar sus expectativas. El próximo martes, 5 de diciembre, conoceremos las expectativas de las instituciones financieras, mediante la encuesta que recopila Citibanamex cada quince días. Es muy probable que allí veamos reflejado esta desaceleración en una revisión a la baja en el consenso, aunque sea por uno o dos décimas.

El Legado

noviembre 23rd, 2017 | Posted by Jonathan Heath in Pulso Económico (Reforma) - (1 Comments)

Cuando Miguel Mancera llegó al Banco de México el 1 de diciembre de 1982, la inflación se ubicaba en 84.5 por ciento. Su mandato terminó el 31 de diciembre de 1997 y entregó la Gubernatura a Guillermo Ortiz con 27.7 por ciento de inflación y el camino arreglado para seguir con la trayectoria descendiente mediante la autonomía de la institución. Ortiz terminó al final de 2009 con una tasa de 3.6 por ciento y dejó el marco de “inflación por objetivos” (inflation targeting) en marcha para que el siguiente simplemente terminara de consolidar lo que ya estaba puesto. No obstante, Agustín Carstens se va con la mancha de entregar al nuevo Gobernador una inflación, con los criterios de hoy, muy elevada, alrededor de 6.3 por ciento.

Sin embargo, el objetivo de inflación de 3 por ciento no se aplica exclusivamente al final del periodo, sino más bien es permanente, por lo que realmente importa es la inflación promedio. En los quince años de Mancera la inflación promedió 43.3 por ciento anual; con Ortiz fue 6.6 por ciento; y, Carstens 3.9 por ciento. Pero al final, ¿quién tiene más mérito? En primer lugar, mi voto va para Mancera, ya que su legado fue la autonomía de la institución, una estructura institucional que realmente ha permitido a los siguientes gobernadores verse muy bien. En segundo lugar, ubico a Ortiz, ya que su mandato fue mucho más complicado, primero mediante la transición hacia el régimen de política monetaria actual, después en la aplicación inicial que buscaba formular expectativas de inflación bajas cuando no existían y finalmente en terminar de poner los cimientos de un banco central sólido, respetable y funcional. Sin quitarle mérito a Agustín Carstens, a él le tocó un vuelo muy tranquilo, todo preparado y listo de antemano. Realmente, ¿cuáles fueron sus logros?

Algunos señalan las minutas de las Juntas de Gobierno, que no se publicaban hasta la llegada de Carstens. Sin embargo, Ortiz trabajó arduamente en este proyecto, por lo que realmente fue más mérito de él. Carstens llegó, solo puso el último empujón y se colgó la medalla. Pero más importante, preguntamos ¿es un logro? El FMI acaba de emitir una gran crítica a las minutas de Banxico. Dice que son excesivas, llenas de discusiones repetitivas, de mucho rollo y poco efectivo en términos de transmitir una política de comunicación y transparencia eficaz.

Al final de cuentas, Carstens es un gran economista que domina al fondo los temas relevantes de política monetaria y estabilidad financiera. También ha sabido rodearse de los mejores economistas del país. Sin embargo, la tarea del Gobernador no acaba allí. Es el administrador del Banco y de todo lo que eso involucra. Mientras ha criticado el manejo imprudente del gobierno federal en torno a las finanzas públicas, aumentó el organigrama exponencialmente. Si comparamos el número de altos mandos del último informe de Ortiz contra la estructura actual, encontramos 22 por ciento más directores generales y 55 por ciento más directores, más toda la estructura propia de Gerencias, subgerencias y analistas que esta expansión involucra. Por ejemplo, la nueva Dirección General de Sistemas de Pagos y Servicios Corporativos incluye una subgerencia de Género, Diversidad e Inclusión. Sin menospreciar el tema, ¿qué tiene que ver con los temas de un banco central?

El despilfarro no se queda allí. Dicen que muchos funcionarios del Banco sudaron para esconder el verdadero gasto que se dilapidó en la campaña fallida para dirigir el FMI. En su momento se hablaba de una cifra mayor a los 50 millones de dólares. ¿Será cierto el rumor muy difundido de la contratación de un servicio privado de jets bajo un contrato carísimo? Muchos analistas desde hace tiempo han pedido a gritos una comisión en el Senado cuya función sea vigilar, controlar y cuestionar la logística administrativa del Banco, ya que como está ahora se concentra un gran poder, desmedido, en el papel del Gobernador, que en la práctica no rinde cuentas a nadie.

Lo anterior nos deja con mucha inquietud ante el proceso de designación del siguiente Gobernador del Banco. Al posponer el nombramiento hasta que el presidente de la República designe el candidato presidencial del PRI y decide como barajear su gabinete, deja en evidencia que es un proceso político atado a los intereses exclusivos de un partido político y no de escoger al mejor calificado mediante criterios técnicos.

Artículo IV

noviembre 15th, 2017 | Posted by Jonathan Heath in Pulso Económico (Reforma) - (Comentarios desactivados en Artículo IV)

Cada año, un equipo de economistas del Fondo Monetario Internacional visitan a México para examinar el desarrollo económico y financiero y discutir las políticas económicas con el gobierno y el banco central, dentro de un proceso llamado “Consulta del Artículo IV”. Al terminar, el FMI emite su reporte que luego se da a conocer al público. Lo primero que hice fue leer por encima el boletín de prensa emitido en conjunto por la SHCP y Banxico y me pareció muy similar a algo escrito por el Banco, con muchas flores a la estabilidad macroeconómica del país. Sin embargo, después de leer con más cuidado el reporte completo, encontré muchas críticas y observaciones agudas de sumo interés.

De entrada, me llamó la atención de que mientras que casi todas las encuestas de consenso señalan igual o más crecimiento económico en 2018 que 2017, el FMI anticipa una desaceleración. También ve que el crecimiento promedio de mediano plazo del país estará alrededor de 2.7 por ciento, prácticamente igual al que hemos experimentado este sexenio (el promedio de los cuatro primeros años es de 2.6 por ciento), suponiendo que tengamos un TLCAN 2.0 exitoso. De forma muy explícita, dice que la alta corrupción y la debilidad del estado de derecho siguen limitando nuestras posibilidades de crecimiento. Opina que existe la necesidad de mejorar la eficiencia y calidad del gasto público y que sería muy recomendable tener un consejo fiscal independiente, bien fondeado para asegurar la responsabilidad fiscal.

El FMI subraya el hecho de que después de la aprobación del Pacto para México hace cinco años, no ha aumentado el crecimiento económico. Las reformas de energía, telecomunicaciones, fiscal y financiera tienen avances, pero falta llevar a cabo las de educación, mercado laboral y proceso judicial. El escrito recuerda que el gobierno estimó que el crecimiento económico estaría entre 4 y 5 por ciento con las reformas estimadas, en contraste con las proyecciones actuales del organismo de 2.7 por ciento, casi igual al promedio de los últimos 20 años.

El reporte reconoce que México ha instrumentado muchos programas para abatir la pobreza entre 1997 y 2016, pero básicamente dice que no han servido para mucho, ya que señala que la pobreza y la inequidad del ingreso permanecen elevadas. Señala que la tasa de pobreza nacional va en aumento en los últimos años y que dominan las desigualdades regionales. Señala el problema de informalidad, mientras que dice que la corrupción es muy alta y extendida. Recomienda al gobierno otorgar más prioridad en reformas que puedan reducir la corrupción, mejorar la seguridad, fortalecer el estado de derecho y bajar la informalidad, ya que son obstáculos importantes a la inversión y al crecimiento.

Hubo un momento en mi lectura que de plano me puse a reír. En forma elegante, el FMI critica la política de comunicación y transparencia del Banco de México. Dice que las minutas que publica el Banco son excesivas y llenas de discusiones repetitivas. Incluso, incluye una gráfica que compara el número de palabras promedio de las minutas publicadas por los bancos centrales de México, Chile, Colombia y Perú, para mostrar que Banxico pone casi lo doble que Chile, cinco veces más que Colombia y como 10 más que Perú. También señala que la información que transmita el Banco es mucho menos efectivo en México comparado con otros países, ya que no ayuda mucho a predecir decisiones de política futuras. Implícitamente, le dice a la Junta de Gobierno que echan demasiado rollo y que sus discusiones son aburridas. Termina por sugerir que Banxico podría fortalecer su política de comunicación y transparencia para mejor el anclaje de expectativas e incrementar la eficacia de la política monetaria. Pues ya le dejó tarea al futuro Gobernador.

Al final de cuentas, es un buen reporte, balanceado, que resalta lo bueno, sin dejar de señalar las faltas y con recomendaciones bien fundamentadas. Realmente no dice nada nuevo o algo que no sabíamos. Por ejemplo, pone el dedo en la llaga al enfatizar que el gobierno tiene que emprender a fondo una lucha verdadera contra la corrupción, algo que prácticamente toda la sociedad reclama a gritos. Pero ahora lo dice muy formalmente el FMI, uno de los organismos internacionales de mayor peso. Ojalá que no solamente lo lean nuestros políticos, sino que pongan en práctica las recomendaciones.